7 Ideas que han Cambiado mi Vida (y lo Siguen Haciendo)

Tomando la sugerencia de Ángel, de Vivir al Máximo, voy a escribir una entrada sobre las ideas que han cambiado mi vida, y que siguen haciéndolo. No sabría decir exactamente cuándo comenzó a cambiar mi percepción de las cosas, cuándo empecé a darme cuenta de que las ideas que tenía acerca de muchas facetas del mundo, eran erróneas o, al menos, no concordaban con la vida real. El caso es que cuando fui plenamente consciente fue cuando dejé El Hormiguero para buscar un tipo de vida que se acercase a lo que siempre había imaginado. Así que voy a partir de ese momento y recordar qué ideas o conceptos cambiaron en mi cabeza de forma que empezase a ver todo de una manera distinta.

Trabajar duro y hacer tu trabajo no siempre da sus frutos

Supongo que a esto llegué por mi cuenta. Siempre había escuchado que si trabajaba duro y sacaba adelante mi trabajo, me recompensarían por ello. Si hacía lo que el jefe me decía sin rechistar, si trabajaba con ahínco y lo daba todo, terminarían reconociendo mis logros y, en algún momento, me ascenderían, subirían el sueldo, me recompensarían. Hay lugares donde es cierto. Pero no hay que contar con ello. En una situación como la actual, menos aún. Siempre habrá compañeros que intentarán apuntarse tantos a tu costa, que jugarán sucio y siempre habrá jefes que lo permitan con tal de apuntarse el tanto ellos mismos ante los jefes de más arriba. Es algo que ocurre y lo mejor que podemos hacer es desengañarnos y estar preparados para reconocer estas situaciones. Cuando nos encontremos una así, lo mejor que podemos hacer es desarrollar un plan para largarnos de allí. Ya sea buscar otro trabajo o tener otras alternativas, hay que intentar marcharse antes de que te echen o te termines quemando. El mundo no es justo y frustrarse por estas situaciones no lleva a nada. Trabajar más duro o comenzar una batalla con esta gente para intentar contrarrestar esas actitudes no nos llevará a ningún lado. Sólo nos agotaremos y estaremos en la misma situación. Solo que más quemados. Es un callejón sin salida, así que lo mejor es largarse en lugar de seguir hacia delante hasta chocar con la pared.

Retirarse no es de cobardes ni flojos

Siempre que sea con cabeza. Eso de que siempre hay que intentarlo hasta el final es una locura. Hay veces que la mejor opción es retirarse, abandonar. Esta idea tomó forma cuando empecé a leer el libro de James Altucher Choose Yourself!
y hablaba de abandonar a tiempo. Ya comenté un poco la idea en la parte final de la entrada sobre mi propia construcción, así que os animo a echarle un ojo. Pero la esencia es que si algo no avanza y se ha estancado demasiado, hay que dejarlo ir. No merece la pena perder las fuerzas en un proyecto que no va a salir adelante.

No Somos Seres Racionales

Este punto es el mismo que ha puesto Ángel, pero si estoy totalmente de acuerdo, no puedo más que repetirlo. La idea de que no somos tan racionales como pensamos la fui desarrollando desde hace tiempo. Probablemente el libro de El gen egoísta de Richard Dawkins, fue un gran descubrimiento para mí. Eso junto a otros libros que he ido leyendo tiempo después sobre lenguaje no verbal, dinámica social… junto con las experiencias que iba teniendo en mi vida me han convencido de que no somos tan racionales como pensamos. De hecho, tengo la hipótesis de que usamos muchísimo la lógica retroactiva, que consiste en que justificamos racionalmente nuestras decisiones a posteriori, de forma que creemos haber tomado la decisión con la razón y la lógica, y no es así. Pero tengo pendiente escribir una entrada sobre esto que está en borradores, así que no me extenderé mucho más. Espero no tardar en sacarla.

El Dinero no da la Felicidad, Pero Ayuda a Comprarla

Esto suena muy feo porque es como un tabú. Si quieres más dinero, eres un materialista y superficial. Esta mentalidad me parece que se debe a cierta envidia oculta, cierto consuelo simplón, de aquellos que no hemos tenido dinero de sobra. Pero lo cierto es que no me lo creo, ya no. El dinero no da la felicidad y de nada sirve tener dinero sin tener salud o sin tener gente que te quiere y te aprecia, pero no nos engañemos. Tener salud sin dinero, tampoco ayuda. No llegar a fin de mes, no poder irse de vacaciones, no poder salir con los amigos, no poder comprar ni pagar nada, tampoco da la felicidad. Desde que llegué a la conclusión de que querer ganar más dinero, querer tener una situación económica potente no es malo, lo digo sin tapujos: uno de mis objetivos es ganar dinero. Más de 4000 euros al mes si puede ser, con algún proyecto de los que tengo en mente y en los que estoy trabajando. Pero que nadie se confunda, no es por el dinero en sí, sino por la libertad que da. Quiero poder comprar mi libertad y que la cantidad de dinero que gane no esté relacionada con el tiempo que dedico al trabajo, sino con el valor que genero. Esto ya lo tenía en mente de hace tiempo, aunque de forma confusa. Fue en el blog de Ángel si no recuerdo mal, donde encontré las palabras adecuadas para describir este concepto.

Es Falso que Nadie Puede Llegar a Ser Millonario Sin Explotar a Otros

Siguiendo con ciertos conceptos acerca del dinero que creo profundamente erróneos, este es uno clave. En tiempos, por la estructura económica que había, estaba claro que esto era así: el dueño de una fábrica contrataba muchos obreros y les pagaba poco para obtener beneficio. Cuanto menos pagase, más ganaba. Lo mismo pasaba con las explotaciones agrícolas. Pero eso es debido a que la cantidad de trabajo que se realizaba producía una cantidad determinada y limitada de beneficio a repartir entre el trabajador y el empresario. Actualmente esto no es así -no siempre- de forma que se puede producir beneficio sin explotar a nadie. Se llama economía de escala. Antes estaban limitadas las escalas, ahora no, y se puede vender un valor o producto a millones de personas con un gasto fijo, o prácticamente fijo: videojuegos, e-books, películas, cursos online… Las posibilidades son enormes y no se explota a nadie. Puedo montar una empresa de cursos online, hacer que un profesor cree unos cursos durante un  mes -o crearlos yo-  y tras eso, ofrecer ese curso año tras año a miles de personas con unos costes marginales. Y tanto el profesor como yo obtendremos beneficios cada vez que vendamos el curso sin tener que trabajar de nuevo, lo que nos permite preparar otros cursos nuevos y ofrecerlos para obtener más ganancias. Eventualmente nos haríamos millonarios -suponiendo que seamos unos cracks- y no habríamos explotado a nadie. Creo que también se puede exportar a otros negocios más tradicionales que no necesitan violar los derechos humanos para llegar a triunfar y obtener muchas ganancias. Porque, en definitiva, que haya empresas que hayan actuado y actúen de forma poco ética o deshonesta, no significa que toda empresa de éxito lo haga ni que todo empresario sea una mala persona.

Nadie te debe Nada

Esta es buena. Ángel lo ha puesto diciendo que uno es responsable de lo que ocurre en su vida. Yo prefiero ponerlo así, porque es más duro, pero no deja de ser verdad. Antes de salir al mundo, mientras acababa la carrera, me indignaba de las pocas perspectivas que tenía de seguir la carrera de investigación, las pocas posibilidades que veía de trabajar en la investigación institucional y de lo mal que se gestionaba el dinero público en ese sentido (cosa cierta, por otra parte). Me cabreaba pensar que por culpa de esos ineptos del Gobierno -el que fuese en cada momento- no podría realizar una carrera en I+D. Luego empecé a ver que la gente estaba preocupada de otras cosas, que había gente a la que le parecía más interesante o importante cómo se cuidaban los parques públicos que el que hubiese dinero para investigar sobre láseres de femtosegundos. Y me di cuenta de que es normal. Dejando a un lado que se gestionara fatal el dinero público, lo cierto es que nadie me debía nada por haber hecho físicas. Había sido una decisión personal, de la que no me arrepiento, y eso implicaba que nadie tenía la obligación que asegurarme un puesto o un trabajo de lo mío. Si quería encontrarlo, era cosa mía. Debía ser capaz de demostrar mi valía, demostrar que merecía la pena gastar dinero en mi. Al final, la conclusión es que si no había un trabajo para mi en el mundo académico, me tendría que joder. Nadie me debía nada y las consecuencias de mis actos eran asunto mío. La conclusión al final es esa, que soy responsable de mis actos y he de asumir las consecuencias. Habrá cosas que no podré controlar y me afectarán, desde luego, pero hay otras que sí puedo decidir y en las que puedo tomar decisiones. En esos casos, las consecuencias son mi responsabilidad y toca apechugar con ello y tirar para delante.

Fracasar no es lo Peor que Puede Pasar

Esta frase encabeza el blog, así que no podía faltar. Lo peor que puede pasar es que llegue un día en tu vida en el que mires hacia atrás y lo único en lo que puedas pensar es en “¿y si lo hubiese intentado?”. Lo peor que puede pasar es que te arrepientas de que tu vida ha sido insulsa y que has dejado escapar oportunidades por no haberlo intentado siquiera. El fracaso duele, es duro de encajar, pero nos recuperamos. Aunque parezca que nunca vas a ver la luz, siempre se puede salir -aunque sea con ayuda, si hablamos de depresión- por lo que fracasar no sólo nos puede ayudar a aprender de nuestros errores, sino que evitará que nos arrepintamos algún día de habernos quedado de brazos cruzados por miedo a fallar. Lo peor que puede pasar es que nos quedemos atrapados en la Zona Fría, sin futuro y sin pasión. Eso sí es lo peor que puede pasar.

Cierre

Al final he escrito sólo 7 ideas, pero creo que son las que más me han influenciado en los últimos años y son la base del hecho de que esté escribiendo esto desde mi casa en Praga, donde trabajo en un proyecto europeo de física de láseres. Muchas de ellas son conflictivas porque chocan con ideas que están muy grabadas en la gente. Muchas de ellas parece que son lo contrario a lo que supone ser de izquierdas, sobre todo las que tienen que ver con el dinero y con el trabajo. Pero no estoy de acuerdo. Aún así, y como siempre, tenéis los comentarios disponibles. Aunque sé que la mayoría elegiréis Facebook para comentarme, que os conozco.

P.D.: los enlaces de los libros que menciono son enlaces de afiliado de Amazon. Ya comenté en una entrada anterior que me he metido en el programa. No llegaré a hacer dinero, porque esa no es la idea por lo que lo hice, pero si decidís comprar el libro estaría bien que consideraseis hacerlo usando esos enlaces -que tienen una validez de 24 horas desde que lo abrís, por cierto-.

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6 comments

  1. valerianumen · octubre 15, 2014

    Hola, Diego. Pues yo voy a dejarte aquí mi comentario. La idea que más me ha gustado es la de que “Fracasar no es lo peor que te puede pasar”. De hecho, las personas tenemos demasiado al fracaso, pero eso que se llama fracaso es solo una palabra más, es una forma de ver las cosas. En realidad, es una perspectiva miope de la existencia. Ganar/perder es demasiado binario, y creo que la vida es mucho más rica.
    Un abrazo.
    Pd. Yo también completé el reto de Ángel. A lo mejor te apetece leer mis ideas… (si pinchas en mi nombre, te enlaza a mi página)

  2. valerianumen · octubre 15, 2014

    Perdón, equivoqué el nombre: eres Víctor, ¿verdad?
    Un abrazo.

    • Victor · octubre 15, 2014

      Si, soy Victor XD pero lo importante es el contenido del mensaje 🙂 Le voy a echar un vistazo a tus ideas. Seguro que algunas son parecidas y otras ni las había considerado.

  3. Anina Anyway · octubre 15, 2014

    Procedo a comentar los puntos que más me han llamado la atención:

    Trabajar duro y hacer tu trabajo no siempre da sus frutos. Porque es una verdad como un templo. Pero si no nos adoctrinan en la idea de que matarnos a trabajar es la única manera de medrar y llegar alto, igual dejamos de hacerlo sistemáticamente sin evaluar si es una opción real o no en nuestro puesto de trabajo.

    Retirarse no es de cobardes ni de flojos. Porque confirma mis teorías: yo puse una parecida añadiendo que, además, equivocarse no es una deshonra.

    No somos seres racionales. Y al seguir el razonamiento, tanto el elaborado por Ángel como el tuyo, considero que un ser que es capaz de aislar y explicar las causas y mecanismos de su propia irracionalidad, así como ser consciente de ella y apropiarse de dichos mecanismos para manipular a sus congéneres aprovechándose de su falta de conciencia sobre su condición de irracionales… Es un ser racional. Más que racional, es metaracional… 😀 (Esto se lo tengo que decir a Ángel también).

    De dinero la verdad es que no sé mucho.

    Nadie te debe nada. Chapó! Un razonamiento imprescindible para ahorrarte muchas frustraciones y odios iracundos envenenantes de esos tan poco útiles para nada.

    Fracasar no es lo peor que puede pasar. A esta no le cambio ni una coma. La suscribo de principio a fin tal como la has expuesto.

    ¿Ves? La envidia ya me la has dado con lo de Praga, jajaja.
    Muy buena selección, Víctor.

    ¡Un abrazo!

    • Victor · octubre 22, 2014

      Pensé que te había contestado! Vaya cabeza la mía. En primer lugar, gracias. En segundo lugar, me ha flipado eso de los seres metarracionales. Creo que tienes razón… habría que darle una vuelta, porque aunque seamos ciertamente metarracionales, puede que haya acciones que nos pasen desapercibidas, por ser irracionales… no te animas en tu blog? Yo lo voy a intentar.

      • Anina Anyway · octubre 23, 2014

        ¿Es un desafío? 😀 Me da miedo que me salga un tocho existencialista infumable, peeeero… ¡Acepto el reto!^^

        (Me faltó una r en la metarracionalidad, me daré 100 latigazos…)

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