El Papel Desaparece y no Escribo a Mano

Leía el otro día en el blog de Enrique Dans sobre las oficinas abiertas. Es un tema interesante, pero lo que me llamó la atención fue la siguiente frase: “Para mí, el papel es el gran enemigo a erradicar de las compañías: todo lo que esté en papel circula peor, se comparte peor y se administra peor: el papel es el gran enemigo a batir.

Nada más cierto. el papel desaparece y cada vez está más claro. Los modos de trabajar y de funcionar hoy en día son digitales y el papel, más que facilitar, introduce complicaciones. Desde hace tiempo, uso esencialmente el ordenador, al igual que mucha gente, para cualquier cosa. Lo único que aún escribo son notas en post-its para tener por el escritorio y recordar cosas pendientes. Pero únicamente de forma temporal, cuando se trata de recordar algo de un día para otro. Todo lo demás termina siendo digital.

Hace poco, surgió la noticia de que en Finlandia iban a dejar de enseñar caligrafía en los colegios, pasando a enseñar mecanografía y el uso del teclado. Esto no es más que una evidencia de que la escritura manual se está convirtiendo en una herramienta obsoleta. Una consecuencia, en definitiva, del hecho de que el papel y todo aquello que escribimos en el, resulta anticuado y poco útil hoy en día. La idea interesante que comentaba Enrique es que no hay que pensar en ello como si perdiésemos algo valioso. Escribir es valioso, se comunican ideas, reflexiones… es la base de la transmisión de cultura y del saber. Pero escribir a mano es una tecnología más, como podía ser escribir en tablillas de barro o en papiro. Lo importante es que ahora no necesitamos el papel.

Algunos pensarán que no es lo mismo, que el ordenador no ofrece la facilidad de una libreta para tomar notas en cualquier momento, ni para consultarlas en cualquier situación o reunión. Están equivocados puesto que no han probado a tomar notas con el smartphone o con la tablet. Al principio, como cualquier novedad, cuesta más adaptarse y hay un periodo de transición en el cual, seguimos usando alternativamente la libreta. Pero a medida que se van aprendiendo trucos o vamos “diseñando” una nueva metodología para el nuevo medio, comenzamos a escribir de forma más natural en el entorno digital. De hecho, de hace un tiempo, llevo usando Evernote y otros programas como Trello, que simulan blocs de notas y pizarras de post-its respectivamente. También uso un editor de texto simple para realizar resúmenes diarios de lo que voy haciendo en el trabajo. Al principio, me costaba usarlo en lugar de alguna nota o una libreta que siempre llevaba conmigo, pero desde el momento en que puedes conectar tu cuenta a la aplicación móvil que se sincronizará con tu ordenador y con la aplicación web para poder acceder desde cualquier lugar, gana por goleada al cuaderno tradicional.

Además, la posibilidad de compartir notas o documentos con otras personas y editarlos a la vez, como Google Drive, permite trabajo en equipo de forma distribuida. Obviamente, con métodos analógicos es imposible. A esto añadimos el poder incluir otros documentos a la nota en sí: fotografías, correos electrónicos o enlaces web. Intento pensar en formas de trabajar así usando papel y no encuentro la manera. Cualquier cosa que quisiera compartir con alguien tendría que pasar por el escáner o tendría que hacer una foto para subirla; incluso si quisiese seguir trabajando en otro lugar, ya sea mi casa o un parque o la oficina, tendría que llevarme todos los papeles, cuadernos y notas que fuese a necesitar. Obviamente, no hay comparación posible y es obvio que el papel es, hoy en día, un estorbo más que otra cosa.

Aún así, sigo usando papel para ciertas tareas, como decía al principio: breves notas que voy a usar en seguida, donde apunto algún número o dato a recordar; el cuaderno de checo, puesto que tomar notas en clase de forma digital es algo que todavía no he comenzado a hacer; y sigo comprando libros técnicos en papel, porque me suponen una comodidad a la hora de consultar páginas anteriores mientras leo alguna sección. Quizá alguna de estas tareas no sea sencilla de hacer aún porque el software no se haya desarrollado hasta el punto de ser más sencillo de usar, o bien, no he terminado de aprender a usar las funciones que me permitirían realizar esas tareas de forma igual o más eficiente, puesto que eso requiere un pequeño esfuerzo y tiempo para aprenderlo. De hecho, tomar notas de las clases de checo me permitiría reorganizarlas después con poco esfuerzo y tener los verbos, palabras y ejercicios correctamente editados, y no el caos que es mi letra y mi orden en clase. Lo que me echa para atrás es que llevar un portátil es demasiado farragoso y el teclado de la tablet me resulta complicado para tomar notas. Pero de nuevo es cuestión de aprendizaje y desarrollo. Por eso, enseñar a usar teclados de forma eficiente es una gran idea.

La conclusión es obvia: no dejaremos de saber escribir a mano, pero cada vez más, el blog de notas será un elemento anacrónico a desaparecer y nos volcaremos en el mundo digital. Ya no leo pdf´s impresos, ni suelo sacar por impresora nada que no sea un papel oficial. Sueño con el día en el que las gestiones se puedan realizar enteramente con el ordenador, evitando colas, tener que desplazarse y perder una mañana con ello. Para mí, el papel va a desaparecer más pronto que tarde y lo sé cuando a veces me doy cuenta que no tengo libreta o papel para apuntar algo a mano. Y eso es porque no tengo internet en el móvil aún (en este país, se entiende).

Y vosotros, ¿pensáis renunciar también al papel, o la nostalgia es más fuerte? Otro día podemos hablar de los libros digitales, que sería la segunda parte de este post.

Anuncios

3 comments

  1. Criminologa-Existencial · enero 15, 2015

    la nostalgia es más fuerte… nada como escribir en una libreta. SIempre lo he hecho y siempre lo haré. Podrás escribir en un ordenador todo lo que quieras, pero a la hora de pensar, y sobre todo de un modo espontáneo, nada como un trozo de papel y un boli. De las conclusiones más interesantes que he tenido en la vida, gran parte de ellas están escritas en cuadernos y libretas. Escribir frente al mar y dejarse llevar por lo primero que llegue a tu cabeza… es un lujo! ¿por qué dejarlo si ambas cosas no son incompatibles?

    • Victor · enero 15, 2015

      Ya sabes que soy un radical y sigo pensando que lo que pasa es que ninguno estamos acostumbrados a escribir cómodamente en una tablet, por ejemplo. Que haría las veces de libreta y que podemos llevar a todos lados igual de cómodo que una libreta (o incluso más). Tal vez sea el romanticismo del asunto, eso de tener tu libreta con sus marcas de cafés, lluvias y accidentes pasados en su portada. Pero igual eso pensaron también cuando se fue abandonando la pluma en favor del bolígrafo, o el pergamino en favor del papel 🙂

      • Criminologa-Existencial · enero 15, 2015

        ya bueno… es que resulta que soy de esas que en bachiller usaba pluma 😉 (no miento haha)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s