No te olvides nunca

Ni se te ocurra. No te olvides la sensación de fracaso, donde no sabias nada de lo que te preguntaban, donde te hundieron tanto con gestos de lastima y risas encubiertas que no pudiste ni siquiera echarle cojones e intentar hacer la prueba. No olvides que todo esto es por una cosa, por un solo vicio, y por la complacencia con la que te empezabas a llamar emprendedor. No puedes olvidar, no esta permitido, que te has comportado como aquella gente equivocada estos meses, pensando que todo estaba hecho en el trabajo, dejando que te hundiese el no tener mucha presión, trabajando a medias y sin ganas. No olvides que no sabes nada, que no eres experto en nada y que ni siquiera tienes claro lo que quieres hacer.

No olvides el hecho de que los últimos meses podrías haber aprendido mucho sobre el trabajo, las personas, sobre ti mismo, pero que por pereza y por obsesionarse a destiempo con ciertas cosas (puta pastilla roja) has perdido el rumbo. Lo decían en los blogs, en los libros y en todos sitios: no te obsesiones, complementa tu vida con otras cosas, no solo se trata de eso. Pero al final, solo ha tratado de eso.

Has olvidado que no hay que olvidar.

Que lo que dices tiene que estar de acuerdo con lo que haces, no basta con pensar, hay que actuar. Todo eso hay que aplicarlo, forzarlo y trabajarlo. Nadie te debe nada. Nadie te va a ayudar. No hay que contar con eso, porque te vuelves indolente. Te vuelves débil, bajas las defensas. Te olvidas.

No olvides que no se puede ignorar el peligro, y menos cuando viene con un cartel colgado del cuello, avisando. No olvides que, tarde o temprano, el golpe llega. No olvides que a veces, ese golpe no es demasiado evidente, no es obvio, pero va calando, va rompiendo los muros de la confianza y va desmoronando el edificio. No olvides que cuando eso pasa, toca reconstruir desde abajo, porque es tarde para evitar el problema. Porque cuando te has querido dar cuenta de que sí había un problema, la causa ya no está, pero las grietas quedan y se hacen grandes con cada golpe, viento o lluvia que caiga en ellas. No olvides que es mejor el control de daños que reconstruir de cero. Y no olvides que, por olvidar, estás construyendo de cero.

No olvides. No olvides que tu destino no es este, es otro, es mejor. Pero no es gratis. No olvides que no te puedes conformar y que no puedes flojear, que la vida es lucha, es miedo y es resistencia. Es adaptación.

No olvides jamás, ¡ni se te ocurra!, que tus demonios siguen ahí, observando; esperando el momento de debilidad o de confianza, el momento en que crees que estas a salvo y les dejas pasar creyendo que ya no tienen poder sobre ti; les ves lejanos, pequeños, inofensivos. No olvides que mienten y que desatarán los infiernos, succionarán tu energía y te convencerán de que no es malo, que solo es esta vez, solo hoy, mañana no. No olvides que lo repetirán un día tras otro, tras otro, tras otro, atrapándote en una caja cerrada de la que no puedes salir, de la que casi no quieres salir. Esa es la trampa: consiguen que no quieras escapar, que renuncies, que te conformes. Jamás se te ocurra olvidar, ni por un segundo, que sí quieres escapar y que tu debilidad se oculta a si misma cuando cedes, entrando en un circulo vicioso que te arrastra hacia el fondo. No olvides. Porque si olvidas, caerás. Caerás de nuevo, muy hondo y esta vez quizá no te puedas levantar tan alto otra vez. Así que no se te ocurra olvidar.

Recuerda.

No me gusta Twitter

Esta es breve: no me gusta Twitter. He trabajado un tiempo con Twitter gestionando las redes sociales de ciertos proyectos, también tengo una cuenta personal desde hace unos años y entiendo el potencial que tiene, en principio, para generar canales de comunicación para las personas, empresas o entidades de distinto tipo. Durante un tiempo, usé ese canal para compartir ideas y enlaces, descubrir nuevos perfiles y blogs. Pero cada vez lo he ido usando menos.

Mis conclusiones respecto al bicho son que no genera tanta comunicación como aparenta, me explico. Read More

Desatado (de España)

Hay una cosa que ha comenzado a ocurrirme y que me di cuenta al leer esta entrada. Es una consecuencia de vivir fuera de España trabajando y adaptarse a los nuevos entornos. Perder miedos adquiridos por años de rutinas o por el hecho de que cuando necesitas algo en tu propio país, no supone un gran problema saber qué hacer o dónde ir, pero que aquí supone tomar la iniciativa y preguntar a cualquiera e ir indagando. Te adaptas a vivir con retos constantes, a improvisar y a no depender de nada. Y llega a resultar emocionante no saber que dificultades o problemas podrían surgir al ir a comprar comida, pedir en un restaurante o llamar al técnico de internet. Read More

La responsabilidad y el esfuerzo

La responsabilidad no es levantarse a la hora, trabajar de forma correcta y hacer lo que se debe de hacer. Responsabilidad es ser consciente de que cada acto tiene una consecuencia y de que si se quiere obtener o conseguir algo, hay que actuar en consecuencia. Darse cuenta que no va a haber necesariamente nadie ni nada que vaya a cuidar de ti o a ayudarte a solucionar los problemas. Nos hemos acostumbrando a tener redes de seguridad en todo momento a nuestro alrededor: familia y amigos, organismos, entidades, asociaciones… La seguridad y calidad de vida con la que vivimos ha hecho que nos acostumbremos a buscar nuestro placer, beneficio o interés sin medir adecuadamente las consecuencias ni a pensar que las cosas pueden torcerse. Esto tiene cierto sentido, puesto que si toda nuestra vida hemos visto que las consecuencias de malas decisiones no eran especialmente fatales, es normal que tomemos eso como garantizado y despreciemos los efectos que un resultado negativo puede traer. Read More

Los derechos humanos son papel mojado

Los derechos no son algo divino, no es una imposición del universo ni son imposibles de romper. Los derechos son unas ideas que nos hemos aplicado. Pero es estúpido pensar que como tenemos derechos, los malos se tendrán que joder. Eso explica la furia e impotencia de la gente cuando los derechos (suyos o de otros) son pisoteados sin miramiento y la cara de desesperación que se les queda cuando ven que no pasa nada. Y ¿sabéis por que no pasa nada? Porque solo son ideas, acuerdos tácitos entre personas. Pero como todo acuerdo, basta con que una de las partes decida no cumplirlo para que se vaya todo a la mierda. Read More