Nueva etapa

Del blog. Abandono este blog para reorientarlo mejor y más profesional. Llevaba tiempo con la idea en la cabeza y por fin me he lanzado. Así que los que queráis seguir leyéndome, podéis ir a http://www.fracasando.com que es donde estoy ahora. Algunas de las entradas acabarán allí también, pero no todas. Este blog seguirá por internet, pero no tendrá más actualizaciones.

A ver qué tal va la nueva experiencia. Nos vemos al otro lado.

Twitter, tu antes molabas

Asi, con un cuñadismo lo digo. Twitter está estancado. Si os interesa un análisis más profesional o elaborado, os recomiendo mejor el blog de Enrique Dans. Discrepo en muchas de sus ideas, pero en lo que toca a tecnología y mercado, me parece muy acertado.

Pero aquí voy a barrer para casa, soltar mis perlas y no me voy a meter en estrategias, errores empresariales ni nada. Entre otras cosas porque no sé de esas cosas. Sólo se, y solo puedo hablar, de mi experiencia con Twitter. Muchos penséis que quizá nunca me gustó o que nunca le encontré el punto. Pero no es así. Mi experiencia contiene desde épocas de tener de imágen el huevico por defecto, hasta el hastío total, pasando por momentos de cierta relevancia (600 seguidores, debería decir “relevancia”). Y en ningún momento he sentido que fuese algo tan útil como los blogs (de los que soy fan desde que los descubrí), sino algo entre medias.

Todos oíamos que Twitter era la comunicación definitiva, la democracia echa aplicación. Todos teníamos voz y las empresas, políticos y poderes fácticos podían andarse con ojo. Muy democrático y bonito. Pero no es verdad, al menos, no es verdad que trajese nada nuevo más que un patio de vecinos furibundos. Cierto es que las empresas, entidades políticas, sociales y legales, han abierto sus canales de comunicación por ahí. Hemos visto ejemplos de empresas que gestionaban el canal de forma brillante y otras que lo hacían como si fuese la oficina de quejas en una empresa decimonónica. Sabemos de grandes figuras dentro de Twitter, que mueven masas. Pero, ¿realmente ha cambiado algo? El 90% de los usuarios son invisibles; viven dentro de burbujas de amigos y grupos afines; la influencia es relativamente baja.

No sirve tampoco para establecer debates. 140 caracteres dan para expresar una idea, con pocos matices, y siempre habrá gente dispuesta a entenderla mal, en función de sus ideas. En realidad, todos lo hacemos. Así que acaba en discusiones con argumentos pobres y frases manidas. Mucho ruido, pocas nueces. Y se que no se diseñó para eso. Tampoco para lo que es hoy. Pero el caso es que se usa así, y termina siendo un coñazo y poco útil. Es una verbena, con gente tirándose trastos a la cabeza mientras otros siguen compartiendo cosas y otros contestan, y… Al final, nadie escucha, porque es casi imposible.

Y respecto a usarlo como medio para encontrar enlaces y compartir información, si tenéis más de 100 cuentas a las que seguís (lo cual es casi normal) de gente medianamente activa, vuestro timeline será un caos. Aquí ya cada uno. Quizá haya gente que tiene tiempo libre o sabe organizar todo perfectamente para poder hacer búsquedas y encontrar cosas interesantes. O gente que sepa filtrar y descartar contenido interesante en base al tiempo que tiene disponible. Pero mi experiencia es que básicamente resulta abrumador y no tengo tiempo para leer todo lo que me parece altamente interesante. Eso significa que descarto muchísimo, y aún así, tenía la sensación de estar perdiendome mucho. Me da la sensación que al final unos comparten sus enlaces y otros los leen. Punto. No hay comunicación global, como se vendía. Quien tiene que compartir, lo hace y mientras, lee otras cosas. Pero no deja de parecerme un gasto enorme de tiempo y energía. Y parece que se ha estancado la cosa. Puede que sea, como dice Enrique Dans, una cuestión de decisiones empresariales y estrategias. A mí, que se menos de estas cosas pero también tengo un blog (y una opinión, como todo español que se precie) me parece que el modelo, la idea que tanto molaba, se ha agotado.

Y yo borraré mi cuenta probablemente. Total, para lo que la uso…

Complejidad

No se pueden reducir los hechos a uno malo y otro bueno. El mundo es muy complicado. ¿Por qué la gente cree en conspiraciones? Porque no entiende la esencia compleja del mundo en que vivimos, lo intrincado de los sucesos y la delicadeza de las interacciones a la hora de afectar los resultados. Al mismo tiempo, cuando les conviene, cualquier compleja conexión por remota y extraña que sea, les parece plausible para explicar la teoría que sea.

Ese es el problema: no comprenden la complejidad, de forma que ciertas cosas les parecen demasiado simples (la guerra de Siria es culpa de EEUU) y otras, les parecen lo suficientemente complejas como para suponer alguna madeja de intereses y voluntades detrás de las mismas (autoatentado de las torres gemelas o los chemtrails). Pero la base de todo es simplificar: explicación y búsqueda de un culpable. Seguimos necesitando dioses, pero sobre todo, demonios. Nos permiten descargar las culpas y los fracasos en ellos, liberando nuestra culpa y protegiendo nuestro ego. Nos permiten tener un enemigo identificable, un causante directo, un malvado. Gracias a él nosotros somos, en contraposición, los buenos, las victimas, los héroes.

Parece que la obsesión del mundo actual es no responsabilizarse de la propia vida, pero obsesionarse y responsabilizar al propio grupo de desgracias ajenas. Decir “somos culpables” es digno y recibe aplausos en estos tiempos. Decir, sin embargo, “he fracasado, soy responsable de mis actos” es algo reprochable y lamentable. Decir “el mundo es complejo y no hay un culpable directo” es tildado de desalmado e inhumano.

Aprendamos a fracasar nosotros mismos, sin dioses que nos deban ayudar (o papás estado) y sin demonios que nos hundan y boicoteen (esos crueles mercados). El mundo es complejo, sí, pero no estamos indefensos. Tenemos la voluntad, mientras tengamos la vida. No será fácil. Nadie dijo que lo fuese.

Nuevo Blog

Ha llegado el momento. El objetivo de este blog que conoceis ha ido variando desde que lo cree, segun las cosas iban surgiendo e iba descubriendo que queria o pasaba a mi alrededor. Cuando sali de Madrid para Bolivia, dias antes de abrir este espacio, sabia que mi vida iba a cambiar. Mucho. Quiza no sabia hasta que punto. Y el blog ha ido moviendose en terreno pantanoso, intentando encontrar su propia identidad. Pero si era un blog personal… si, era mi propia identidad la que iba buscando… o algo asi profundo y tal. El caso es que sin saber muy bien que queria hacer con el, creo que ya si lo se. Quiero hacer un blog donde se describa el proceso de mejorarse uno mismo. Un blog sobre etica profesional, estilo personal, salud, trabajo, politica (un poco al menos)…

Un blog que refleje el mundo tal y como lo veo y cómo eso me ha ayudado o me puede ayudar a mejorar. Todos los sucesos que nos rodean influyen de una manera u otra en nosotros. La forma en que interpretemos y reaccionemos a esos sucesos, son clave a la hora de avanzar en nuestra vida, o de estancarnos. La adaptabilidad no surge solo de una forma de ser, sino de una manera de ver lo que nos rodea, de interpretarlo adecuadamente y de pensar cómo podemos aprovechar la situación para nuestro bienestar. Así que esa es la idea que tengo en mente: un blog con una visión enfocada para conseguir nuestras metas y objetivos. Los míos al menos.

Esto significa que tengo trabajo que hacer. Diseño del blog, estructurarlo, contratar el hosting, aprender WordPress… Así que escribiré poco. Bueno, en realidad, publicaré poco, porque escribir seguiré escribiendo, preparando entradas para el blog nuevo. Algunas caerán por aquí, para que no os aburráis mientras tanto. Espero que en un mes o así esté listo. os avisaré por aquí, así que no lo perdáis de vista.

Pausa para coger carrerilla

En ocasiones es necesario parar. Ordenar pensamientos e ideas, desenfocar y cambiar de actividades, para poder ser productivo de nuevo. Creo que es cuando uno llega a un hito, cuando consigue muchas de las cosas que quiere, o bien cuando pudiendo conseguirlas descubre que realmente no las quiere. Porque lo que necesitaba era el camino.

El planteamiento de este blog era el camino. Ir volcando mis pensamientos y experiencias aquí, como diario de viaje. Una especie de registro que me fuese indicando como evolucionaba mi pensamiento, mis ideas y mis proyectos. Pero resulta que ha llegado el punto en que ya no necesito un cajón de sastre, no necesito un lugar donde volcar pensamientos y sentimientos sin orden ni final. Toca construir algo mas firme, con un propósito definido. O mas definido al menos.

Y en eso estoy. No significa que abandone el blog. Significa que lo voy a remodelar, fijar su objetivo. ¿Será un blog de automejora? ¿O de política? ¿O simplemente mi diario personal? Tal vez será mi ideario, mi marca personal, que defina en lo que me he ido convirtiendo y en el ideal en que me quiero convertir. Tengo que pensarlo bien. Tengo ya la idea bastante clara, pero hay que definirla mejor. Tengo ya el dominio, asi que el proceso ha comenzado. Os informaré en breve sobre la nueva dirección del blog. Aunque creo que si os gustaba ahora, os gustará después.

Boys will be boys

Jugar, luchar y querer palos y espadas de plástico es algo que ocurre de manera natural en muchos chicos. De la misma manera que me parece absurdo que unos padres impidan a su hijo jugar con muñecas o peluches, absurdo me parece intentar ingeniería social evitando que tenga juguetes que sean armas de algún tipo.

Ya sea con un palo o piedras, el niño que quiera y le salga natural, las usara como armas y jugara a combates o guerras. El niño que tenga natural disposición tenderá a jugar a peleas y a competir en juegos con otros niños (las guerras de globos también son competiciones, por cierto, y no es malo). Mi madre intentó en vano evitarlo, pensando que quizá así evitaría que yo saliese violento. Ella misma reconoció el esfuerzo inútil y al final termine creando una colección de pistolas de plástico envidiable (un puto arsenal) y ahora de adulto, tengo algunas pistolas de airsoft y me encanta el paintball. En todo caso, pudo acentuar mi interes por esos juguetes.

En cualquier caso, comparto este enlace  que habla sobre ello. El problema no es que un niño quiera jugar con armas de mentira, sino que no se le eduque en los límites de lo que es un juego y lo que no. “Don’t banish fighting; banish cruelty.” Al fin y al cabo, la vida es competir y luchar (por medios generalmente pacíficos en nuestra sociedad) por conseguir las propias metas y objetivos. En ocasiones, por defender nuestra forma de vida, trabajo o derechos.

Los juegos de guerra de los niños, los deportes y los de peleas son competiciones. Y parece que eso sea lo peor del mundo, pero competir no es malo y aprender a hacerlo tampoco. Puesto que es algo que ocurre de forma natural: competimos incluso cuando creemos que no lo hacemos. Los niños tienen una tendencia a competir entre ellos de forma más directa y obvia, sin embargo las niñas también compiten y también buscan posiciones dominantes dentro de sus grupos, pero de forma más indirecta. Y quién piense que competir es malo per se que se plantee porque piensa así. Quiza es demasiada falta de seguridad en uno mismo, no lo se. Pero la vida es competencia, aunque a muchos no les guste.

Merece la pena o no la Universidad

Desde hace algún tiempo, se pueden ver blogs y artículos que hablan de lo innecesario que es hoy en día ir a la universidad. Muchos de ellos son de USA, por lo que hay que tener en cuenta que estudiar una carrera allí implica una inversión enorme de dinero y, probablemente, préstamos bancarios que habrá que devolver en algún momento. Aplicado a España no tiene tanto sentido y los argumentos serían que se puede hacer igual de bien sin tener un título, o incluso mejor, simplemente por la libertad de poder enfocarse en cualquier sector. En parte, había “comprado” la idea, puesto que la inversión de tiempo es grande. Sin embargo, hay que darle dos vueltas a todo antes de quedarse con una idea.

Los pros

En esta entrada hacen un buen argumento sobre los extraños motivos por los que la gente dice que no es una buena opción: o es gente interesada en minimizar el numero de graduados (gente adinerada, élite) o gente que ha experimentado éxito fuera de lo que estudiaron o que no ha estudiado carrera.

El punto principal es que hay muchos trabajos hoy en día, generalmente los mejor pagados y más interesantes, que exigen unos conocimientos mínimos que se supone adquirimos en la universidad. En esos puestos, tener un título es imprescindible, una condición previa que se ha de cumplir. Además, se pueden conseguir contactos y abrirse entornos y personas que no están disponibles si no has pasado por la universidad.

Socialmente te permite también aumentar tus capacidades, tus círculos sociales y aprender mejor a tratar a muchos tipos de personas diferentes… siempre que lo enfoques correctamente.

Los contras

La Universidad, como mucho, desarrolla talentos presentes en las personas. No convierte en algo a quien no tiene capacidades. La pregunta es si existe el talento como tal. Creo que si. Si no eres bueno pensando de forma analítica, podrás desarrollar mas esa faceta si estudias la carrera adecuada, pero eso no te convertirá en alguien mejor que quien tiene capacidades innatas. Por eso creo que hay que hablar de estos temas con cuidado. Como decía antes, plantear que la universidad no sirve realmente para nada no es cierto. Pero también hay que pensar que tenemos un problema de titulitis. Para cualquier trabajo mediocre te piden una licenciatura. En ocasiones, ni siquiera les preocupa de que, lo que indica que es una estupidez y lo piden por la obsesión que hay respecto a ello.

Por otra parte, ademas, hay muchas carreras que creo que son inútiles, no porque la profesión lo sea, sino porque la carrera en si no enseña nada a los estudiantes. Estos, tras acabar la universidad, tienen que empezar de cero. Si encuentras una profesión donde un recién licenciado tiene la misma capacidad de realizar el trabajo que otra persona sin la licenciatura, puedes estar seguro que la carrera es inútil. Al menos, tal y como esta planteada. Si encuentras una profesión donde se quejan de intrusismo brutal y donde personas con formaciones diferentes medran mas y mejor que los que han estudiado la carrera correspondiente, puedes estar seguro que la carrera es inútil.

Por otro lado, carreras que son necesarias tampoco te aseguran que quien las estudie sea un buen profesional o termine capacitado para ejercer la profesión. Principalmente, es debido a que la enseñanza esta mal planteada. Como expresa una frase que vi en Internet:

A fast learner is not necessarily a good thinker, one need only look at the Chinese to see emulation rather than innovation

En principio, las carreras técnicas o científicas parecen que son útiles y necesarias para dedicarse a ramas científicas, técnicas y relacionadas con la industria y la tecnología. Pero no es necesariamente cierto que quien tenga una sea capaz de ello. Cosas que he visto durante la carrera: gente licenciada, capaz de acabar físicas, pero incapaz de asimilar la verdadera esencia, las herramientas mentales y matemáticas, de razonamiento. Incapaces de resolver un ejercicio que se apartase de lo normal, incapaces de hilar conocimientos entre distintas materias. Simplemente eran capaces de aprender los automatismos necesarios para resolver los exámenes. Eran capaces de medrar en el sistema educativo, probablemente porque eso es lo único que exige realmente este sistema.

Conclusión

Pues visto lo visto, creo que una carrera no es necesaria, pero tampoco ha de ser inútil. Hay que plantearse cuales son los objetivos: si queremos acceder a un trabajo o entorno laboral que requiera titulación, la elección es clara; si sabemos que queremos estudiar algo en concreto porque nos apasiona, no hay duda tampoco. Ahora bien, si no sabemos exactamente que queremos (lo cual es probable que pase) quizá es mejor tomarse un tiempo, un año sabático, ponerse a trabajar en algo para ir tirando y tomar la decisión con calma. He conocido mucha gente que estuvo saltando de carrera en carrera, perdiendo tiempo, dinero y esfuerzo, en cosas que no le interesaban lo mas mínimo. O perdiendo años por no estar centrados.

Así que salvo que uno tenga un objetivo claro (estudiar algo por pasión o para entrar a un sector determinado) lo mejor es tomarse un tiempo de reflexión antes de meterse en algo como la universidad, que en España no es demasiado cara de momento*, pero puede suponer una inversión de años que puede no resultar rentable al final.

 

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*Si vais a saltar con lo cara que es y que hay gente que no puede seguir estudiando, parad. Estoy comparando con USA, donde la gente se tira los 10 años siguientes a licenciarse, pagando el crédito con el que se pago los estudios. De hecho, los precios de España han facilitado la titulitis que padecemos puesto que todo el mundo estudiaba algo, lo que fuese, porque si no, “no eras nadie en la vida”.