La Nueva Burbuja Tecnologica

Anuncios. Google ha creado su imperio a través de los anuncios (el buscador que lo hizo famoso, era la herramienta necesaria para meter el negocio de anuncios), las empresas grandes tienen departamentos internos de marketing online que diseñan y ponen en marcha campañas online en las diferentes plataformas, con presupuestos millonarios. Existen empresas y agencias cuya única actividad es diseñar campañas de este tipo para otra empresa, cobrando mucho por el camino, y enseñando impresionantes cifras de resultados y conversiones.

Pero cómo es posible si cuando yo navego por la web, mi cerebro ha aprendido a ignorar los anuncios, cuando además tengo instalados bloqueadores de publicidad en el navegador? Puede ser que la mayoría de la gente no tenga esos bloqueadores y que sean influenciables por los banners que ven en las webs… O puede ser que los departamentos de marketing online sean buenos, no en producir más visibilidad, sino en presentar las cifras que «muestran» lo buenos que son. Es decir, son especialistas en venderse a sí mismos.

https://thecorrespondent.com/100/the-new-dot-com-bubble-is-here-its-called-online-advertising/13238920200-5fcd64b8

Unfavourable Economics of Measuring the Return to Advertising: https://pdfs.semanticscholar.org/9c96/a3107c4d7a3d42713c885ed52e11688a4f05.pdf

Mi impresión, desde hace tiempo, es que esto es una burbuja que puede que explote… o que no. ¿Y por qué digo que puede que no explote si estoy diciendo que es una burbuja? Porque la publicidad televisiva se basa en humo y en la confianza depositada por los involucrados en los números. ¿Y que número son esos? Los de visionado, de la cantidad de espectadores que vieron un programa o cadena concreta, que provienen de una compañía oscura que no da mucha información de cómo consigue esos datos o cómo los genera. Y sinceramente, eso sí que es una burbuja que lleva años funcionando. Y seguirá haciéndolo mientras las cadenas de televisión y las productoras así como los anunciantes, sigan confiando o usando esos datos para sus decisiones. Cierto que al no haber otra fuente de información al respecto, esa burbuja no tiene porqué explotar.

Pero esto va de internet y tal. ¿Es posible que el modelo de publicidad online se hunda? O al menos, se transforme… Hay ideas al respecto, que pueden ser más o menos acertadas. Sin embargo, es más sencillo que aparezcan nuevas empresas o ideas sobre como valorar el impacto de la publicidad, con datos también obtenidos directamente. Y si aparecen competidores, aparecerán dudas sobre qué datos son más fiables o si realmente son fiables en absoluto.

El caso es que a pesar de lo que se dice que los datos de Google Analytics son fiables y te dan información de cuánto ha impactado tu anuncio, cuánto retorno de inversión has tenido (ganancias por euro gastado), etc, no es tan fiable. Uno de los problema es respecto a la privacidad. Para obtener datos fiables, tendrian que seguir todos los pasos del usuario, controlando y obteniendo sus datos de navegacion, acciones en el ordenador, lugar de conexión y también saber si es el mismo usuario quien opera el ordenador.

Cierto que muchos de estos datos, se puede obtener mediante análisis estadístico de comportamiento y demás, big data y todas esas grandes palabras inglesas tan guays. Sin embargo, no es tan claro saber o entender cómo un anuncio particular en un banner o en medio de un vídeo, ha afectado la decision de compra del usuario. Y en parte, se asume que un anuncio ha generado una venta si el usuario ha comprado un artículo similar o entrado a la web de la tienda en un rango de tiempo posterior al mismo. Es algo discutible, pero posible. Aun así, me parece que está inflada la importancia real que tiene. Quizá es mi forma de pensar o ver la publicidad, pero la sensación de que es intrusiva y el hecho de que el cerebro se acostumbra a ignorar esos anuncios, me hace creer que son menos efectivos de lo que se quiere creer.

Al fin y al cabo, ya hay un sector entero dependiendo de que se mantenga la creencia de que son efectivos. También he de decir que, de la gente que he conocido dentro de ese sector, en base a sus anécdotas y comentarios, la gente en el sector tiene un conocimiento bastante limitado de estadística, análisis numérico y de los mecanismos o técnicas usados para la atribución. Parece que simplemente siguen las instrucciones de Google y gestionan las campañas, decidiendo donde se va a invertir dinero.

No tengo mucho más que decir, esta entrada estaba parada desde hace mucho, como el blog, y la idea de hacerla más profunda, estructurada y demás ha dejado de parecerme realmente interesante como para dedicarle el esfuerzo. Quizás mas adelante.

10 cosas que he aprendido trabajando remoto

Como ya he comentado alguna vez, llevo algo menos de dos años trabajando desde casa. Uno de los efectos de este hecho es que la cuarentena no me ha afectado tanto como a otra gente (vivir en República Checa ha ayudado también). Aparte de la ausencia de contacto con amigos de forma regular en persona, o ir a actividades con gente, mi rutina diaria no ha cambiado mucho durante ese tiempo. Eso no significa que una vez levantada la misma, me haya costado mucho más volver a la vida social y aprovechar el verano, que se me ha escapado un poco entre las manos. Sin embargo, diría que la causa ha sido perder ciertas rutinas que parecen innecesarias trabajando desde casa, pero que me resultaban muy útiles para mantener una actitud activa. Artículos como este se han hecho ya muchos en esta cuarentena. Simplemente tenía esto en borradores pre-cuarentena y he decidido aprovecharlo. También por haber llegado a ciertas conclusiones respecto al trabajo desde casa que no tenia cuando empece.

Trabajar desde casa de forma regular, me ha ayudado a desarrollar unas rutinas y aprender ciertas cosas que hacen que sea más fácil estar en casa muchas horas y no agobiarse tanto. También me ha hecho descubrir otras cosas importantes que no eran tan evidentes cuando tenía horario de oficina. Logicamente, no todo es perfecto, asi que tambien he aprendido cosas que hay que compensar.

  1. Vístete como si fueras a salir de casa.
    Las primeras semanas que empecé a trabajar remoto, pensé que podía cambiar la forma de levantarme. Si en lugar de la ducha, vestirme, arreglarme y tomar el café, simplemente me daba una ducha rápida y tomaba el café, ahorraría tiempo y estaría trabajando antes. Levantarme a las 8 y estar trabajando a las 8 y media sonaba como un avance. Error. Es cierto que podía sentarme antes delante del ordenador, pero todo el resto del día era un desastre. Me explico: en primer lugar, sentarme con el café y el pijama delante del ordenador solo hacía que mi mente estuviese como si fuese un sábado o día festivo. No ayudaba a concentrarme. Y tampoco ayuda a saber cuando dejar de trabajar, porque no ha habido una sensación de estar trabajando en serio o de empezar el día. Al fin y al cabo seguía en pijama y zapatillas de casa. Por otro lado, también dificulta realizar el siguiente punto.
  2. Al menos hacer un descanso largo para salir a la calle a pasear.
    Esto es importante. Hay que desconectar al menos una vez durante la jornada. Y esto implica cambiar de actividad de forma radical durante 15 o 20 minutos como poco. No necesariamente salir a la calle. Por ejemplo, sobre las 11 o las 12, depende de la agenda del día, me cambio de ropa y hago ejercicio (que es el punto siguiente) en casa. Eso o salir a dar un paseo. Lo importante es que hay que desconectar el cerebro, y andar leyendo blogs, o viendo videos de youtube o cualquier otra cosa delante del ordenador no ayuda ni a descansar el cerebro ni a desconectar.  Incluso sentarse en el sofá o tumbarse en la cama un rato sería suficiente. La experiencia me ha enseñado que si no hago algo de esto, trabajo peor, con menos efectividad y me cuesta más sentir que el día ha sido productivo.
  3. Actividad física.
    La gran ventaja de trabajar desde casa respecto a la oficina es que puedo reservar una parte del día para hacer ejercicio, en lugar de tener que esperar a acabar el día cuando ya estoy más cansado. Lo habrá experimentado mucha gente: salir de la oficina a las 6 de la tarde (los que tienen suerte, por lo que sé) y tener que ir al gimnasio. Si uno se lleva las cosas al trabajo y va directamente, al menos será capaz de hacer algo de ejercicio en condiciones. Si hay que pasar por casa a por la ropa del gimnasio, hay riesgos de que no se vaya a ir. A mi al menos, me pasaba. El primer año me reservaba todos los días el periodo desde las 12 hasta la 1. La agenda libre en ese periodo y cuando sonaba la alarma, paro y me ponía a hacer ejercicio. He cambiado esta rutina para poder hacer ejercicio más intenso, así que me levanto a las 7:30 y estoy en el gimnasio antes de las 10. Una vez hecho esto, el resto del dia va mucho mejor por muchos motivos, y cuando dejo de trabajar me he liberado de todas las obligaciones (incluso las autoimpuestas). El estrés se reduce en gran medida solo haciendo esto, la mente está más clara después y noto que me concentro mejor. Aparte del hecho que hacer deporte a diario es algo imprescindible, como todos sabemos.
  4. Trabajar por tareas, no por horas.
    Trabajar desde casa cambia el concepto de trabajo. Desde mi punto de vista, en realidad enfoca el trabajo de la forma adecuada. Por resultados. La cultura de oficina está enfocada mal, asumiendo que quién más horas hecha es el mejor trabajador. Todos a estas alturas, imagino, sabemos que eso es falso, que lleva a la cultura de calentar la silla y que al final solo consigue amargar la vida de todos y hacer que cualquier proyecto se alargue innecesariamente. Porque si la gente sabe que a las seis no queda nadie trabajando, se priorizarían las cosas realmente urgentes y todo el mundo intentaría dejar el trabajo del día acabado. Se plantearían los proyectos y tareas con tiempos más acordes a lo necesario y cada hora en la oficina sería una hora dedicada al trabajo en sí. Obviamente, si sabes que hasta las 7 o las 8 que se va el jefe te va a tocar quedarte allí, no tiene sentido pegarte una paliza para algo antes de las 5 de la tarde, porque vas a seguir estando allí. Ahora un paso más: cada uno podría irse a casa en el momento en que acabase el trabajo asignado o programado para el día. Cuántas veces no saldría gente antes de las 3 incluso. Pues esa es la mentalidad. Como trabajando desde casa no hay el concepto de «salir de la oficina», hay que plantearse las tareas programadas para el día. En ocasiones uno trabajará el día entero, bien sea por carga de trabajo, por interés en el proyecto o por estar especialmente enfocado. Pero otros días con 3 horas es suficiente. Y en ese momento, libre de hacer cualquier otra cosa. Comprar, cocinar, dormir, leer…
  5. Descansos lejos del ordenador.
    Hablo de descansos cortos, los que en la oficina se usan para ir a fumar (quienes fumen), para tomar un café en la cocina, etc. Una de las objeciones que se ponen al trabajo desde casa es precisamente que esos descansos permiten relacionarse con otros, hablar y desconectar del trabajo durante unos minutos. Estando en casa, argumentan, no se tiene ese contacto humano que tanto ayuda y se acaba todo el rato en el ordenador. Es cierto, pero irrelevante creo. Los descansos en casa han de usarse para ordenar cosas, poner cacharros en el lavavajillas, ordenar libros, poner una lavadora, tender la ropa… todas esas pequeñas tareas que si se va a la oficina, han de hacerse al volver por la tarde. Haciendo esto en los descansos consigue dos cosas: primera, una desconexión necesaria en la que no estamos en frente del ordenador y segundo, liberar la tarde completamente (o el momento del dia que se elija) para poder hacer lo que se quiera. Es decir, libera mas tiempo libre para quedar con amigos, hacer algún curso o ir a algún evento donde se socializa más que en la oficina.
  6. Socializar puede ser mas dificil.
    Este es uno de los puntos que más se usan en contra del trabajo remoto. Ciertamente trabajando desde casa uno no socializa igual que en una oficina. Normalmente en la oficina siempre hay alguien que nos cae bien y con quién hacemos amistad, por lo que hablas de cosas personales, vas a comer, organizas algun plan… Esto desaparece hasta cierto punto trabajando remoto. No es total, puesto que en remoto tienes que coordinarte con otros trabajadores remotos que puede que vivan en la zona. Pero el resultado es que los lazos son menos fuertes, y la sensación es que uno ha estado solo todo el dia. Diré que no es el fin del mundo y que, en realidad, es más la sensación de haber socializado que otra cosa. Recuerdo estando en Madrid que me di cuenta que apenas quedaba con mis amigos (generalmente de la facultad) debido que después del trabajo siempre había cosas que hacer (como antes, tareas domesticas, compra etc, que ahora puedo hacer en descansos durante la mañana) y a que cada uno estaba cansado como para comerse media hora en metro o más. La realidad es que durante la semana mucha gente no socializa tanto como cree, simplemente el estar con la gente del trabajo le da esa sensación. Pero se trata de sensaciones, al fin y al cabo, por lo que es algo que trabajando remoto hay que tener en cuenta y compensar. Esencialmente, requiere algo más de esfuerzo que trabajando desde oficina, requiere planear y organizar quedadas durante la semana. El tiempo libre extra puede usarse bien para esto. Pero implica un cambio en hábitos, en pensar a quién vamos a ver, donde vamos a ir, aunque sea para un cafe. Quizá esto es una cosa más personal que he notado yo, aunque creo que debido a que hemos estado acostumbrados a conocer gente de forma fácil solo con ir al colegio, instituto y universidad (quienes hayan ido), resulta casi natural esperar que ocurra algo similar en el trabajo. Y la oficina cumpliria esa funcion. Pero hay que resaltar algo importante: en la empresa ni todos van a ser amistosos, ni necesariamente nos van a caer bien. Por lo que hacer actividades extra en el tiempo libre, eventos para conocer gente con intereses comunes y actividades locales se convertirá en la nueva forma de socialización… o mejor dicho, volverá a ser la forma de socialización habitual.
  7. Se trabaja más por el mismo sueldo.
    Este argumento tiene parte de razón. Sin embargo no es debido a la naturaleza del trabajo remoto, sino a la dinámica habitual de las oficinas y a la mala gestión de los managers. Básicamente estoy diciendo que la calidad de los managers es mala, influenciada por las ideas desfasadas sobre cómo son las relaciones entre los trabajadores y los empresarios (o jefes, en general). Esto va cambiando poco a poco y se está aceptando la realidad de que empleado y empleador no son enemigos, sino que trabajan por un objetivo común. Incluso desde un punto de vista egoísta, esto es asi: el empleado hace lo que tiene que hacer para seguir teniendo un trabajo y obteniendo su sueldo, y el empleador intenta tratar bien al empleado para que siga produciendo de forma que puede seguir operando con beneficios. El origen de la idea de que son enemigos, viene de Marx y del comunismo. Pero son ideas erróneas planteadas de forma teórica por un individuo que no conocía nada de las fábricas, ni de lo que es trabajar en ellas ni siquiera tener una. Y aunque no fuese asi, su teoría fue desarrollada en el siglo XIX (a principios) con lo que están totalmente desfasadas. Pero aún no han muerto.
  8. La jornada de 8 horas esta mal disenada.
    Algo en lo que no soy el primero en notar. Obviamente, en trabajos tecnológicos ocurre que unas semanas apenas hay trabajo, con algunas tareas de mantenimiento, desarrollo o testeo en marcha pero nada excesivo, para después pasar a una semana en que hay que arreglar un bug o algun problema con los servidores y uno no para hasta encontrar el error y solucionarlo. En el primer caso, estamos hablando de un tipo de tareas que con 3 o 4 horas al dia es suficiente. Hay que tener en cuenta que otros han de revisar las modificaciones de código, o gente de infraestructura ha de configurar nuevos clusters para testear la fix, etc. En ocasiones, mas de las que uno pensaría, estamos hablando de trabajo de monitorización: lanzar algo en un cluster y comprobar cada cierto tiempo (digamos cada hora, pero depende del tipo de software, del tamano del dataset, etc) que sigue funcionando como se espera y no ha ocurrido ningún error. El segundo caso es algo peor, aunque más interesante. Y puede que sean unos días de trabajar hasta tarde. En cualquier caso, el resultado es que de media he notado que se puede trabajar unas 5 o 6 horas aproximadamente y se puede llevar todo al dia. Por eso, el horario de oficina es un vestigio de los tiempos en que no existía internet ni las videoconferencias. Otro dia hablare mas a fondo del trabajo en tecnológicas, que hay mucha tela que cortar.
  9. Las oficinas abiertas (open space) son una muy mala idea.
    Esto si merece una entrada a parte, pero daré unas pinceladas. Conecta con el punto anterior y con otras entradas que o bien ya he publicado, o escribire en breve. Pero en esencia uno se da cuenta de la cantidad de ruido y distracciones que se genera en un entorno como ese. Y el contraste se muestra de forma radical una vez que uno empieza a trabajar desde casa de forma regular. La idea parecía buena en principio: un espacio abierto donde todo el mundo colabora y no hay jerarquías que no se puedan traspasar. Que un desarrollador junior no entiende una parte del software que es más compleja? Puede pasarse por el lugar donde el experto está sentado y preguntar sobre ello. Qué mejor idea para mejorar esa colaboración de equipo y sacar adelante proyectos difíciles y apasionantes? Bueno, pues un despacho. Porque está muy bien eso de poder preguntarle a cualquiera sobre cualquier tema del que sepan, pero no hay que olvidar una cosa importante: la hora de trabajo del desarrollador senior es mucho más «cara» o valiosa que la del junior. Y quizá sea mejor idea dejar al senior hacer su trabajo de forma ininterrumpida y que el junior se espere a un momento determinado de antemano para preguntar. Aparte de este caso en particular, incluso los más jóvenes o inexpertos tienen problemas para ser productivos. Obtener respuestas a las dudas es más rápido o sencillo, pero a costa de ser eficaz y poder concentrarse. No es casualidad que la mayoría de desarrolladores en oficinas de este tipo usen auriculares con cancelación de ruido. Es obvio: tienes digamos 40 personas trabajando allí, en diferentes proyectos o en diferentes partes del mismo. Cada uno decidirá ir al baño o tomarse un descanso a tiempos distintos; un grupo puede que haya terminado de subir un cambio y tengan 10 minutos de espera, por lo que se ponen a comentar algun video, discutir sobre algún tema o comentar los planes para el fin de semana. Y eso ocurre con todos los equipos a tiempos distintos, haciendo que haya un ruido constante de fondo adornado con conversaciones de pasada, gente hablando aqui y alla, algunas risas u otras distracciones (como un dron volando por la oficina de extremo a extremo, si, esto ocurre porque son gente que les gusta la tecnologia y en general, tienen dinero para estos caprichos). Sinceramente, en mi experiencia, en este tipo de oficinas la gente trabaja de forma ineficiente y lo normal es que cuando hay algo importante o urgente que sacar, los desarrolladores deciden o llegar muy pronto o quedarse hasta tarde en la oficina para no tener distracciones. Vamos, que esas oficinas consiguen lo contrario a lo que se proponen.
  10. El trabajo remoto es el futuro (y cada vez más el presente).
    Esta conclusión es impepinable. Si, tiene desventajas respecto a la socialización y no es todo color de rosa. Pero la libertad y la capacidad de concentrarse en lo importante o bien de hacer otras cosas cuando la carga de trabajo es muy baja (ocurre más de lo que uno podría pensar) compensan esas desventajas. El simple hecho de que las vacaciones dejarán de ser como hasta ahora, ya que puedes viajar a un sitio que quieras visitar por un par de meses sin tener que restringirse a esos 15 o 20 días al año, hace que mucha gente acabe prefiriendo esta forma de trabajar. Pensadlo, ser capaz de irte en invierno a la playa o al sur, para escapar del frío y de los días grises es algo muy cercano a la libertad absoluta. Poder vivir unos meses en ese país o ciudad que te encantó y que te quedaste con ganas de visitar mas a fondo, todo sin tener muchas restricciones respecto a cuánto tiempo puedes pasar allí… O mas realista para gente con familia: ser capaz de gestionar problemas con los niños, medicos, gestiones bancarias o de otro tipo, comprar comida y cocinar, todo sin dejar de trabajar más que los descansos habituales. Sinceramente, es demasiado obvio que es una mejora para los trabajadores y para las empresas y todo aquel trabajo que pueda hacerse remoto terminará siendo así. Estoy convencido.
    Es una lastima que haya tenido que ser una pandemia la que ha forzado la mano y que algunas empresas aún no hayan decidido que esto no es temporal, sino la norma. Pero tiene más que ver con lo que llaman middle management: jefes intermedios que aún no saben cómo hacer su trabajo sin tener a su equipo a la vista. Eso sí que da para otra entrada, porque middle management sucks, pero otro dia. Por ahora, disfrutad del trabajo en casa si lo teneis, buscad como integrarlo con otras facetas de vuestra vida y no querréis volver a la oficina… o quiza si, pero sabiendo que de vez en cuando podéis cogeros unas semanas de trabajo remoto.

Trabajos ineficientes

No es la primera vez que se trata el tema ni aquí ni en otros sitios. Hay trabajos ineficientes o innecesarios que siguen vigentes. Reflexionaba sobre ellos hace tiempo y la idea es que originalmente eran muy útiles pero el tiempo los ha vuelto innecesarios o un obstáculo, mas que un beneficio. Pero la dinámica de las empresas y la sociedad hace difícil o mas complicado que desaparezcan. En parte quiza, por una falta de reanálisis.

Ultimamente, tras ver unos videos de Youtube de «corporate cringe«, me he empezado a dar cuenta que hay cientos de puestos llamados algo así como «People Managers» o similares. La idea es que esas personas organizan y preparan actividades para que los empleados se relacionen entre ellos (el conocido team building) y proporcionar cualquier cosa que haga mas felices a los empleados.

El principal problema que uno descubre al ver los videos, es que plantean actividades de guardería con jueguecitos propios de campamento de verano. La infantilización de los empleados es brutal. Creo que es una tendencia en la sociedad actual.

Lo más sorprendente es que a las empresas parece que no se les ha ocurrido que lo mejor para mejorar la moral de los trabajadores quizá sea darles más tiempo para ellos. De qué sirve tener un billar y una consola con juegos en la oficina, si uno se tiene que quedar de 8 a 10 horas trabajando, y en ocasiones sin una carga de trabajo que lo justifique? Argumentan algunos que es algo muy útil, ayuda a los empleados a socializar y crear amigos en el entorno de trabajo. Pero son adultos. Con quién se juntan o que hacen para divertirse debería ser un asunto suyo.

Siempre he huido de esas cosas en las empresas donde he estado. Al final, lo que se consigue es que los trabajadores dediquen más tiempo en la oficina, lo que no significa trabajando. Y que su vida privada se mezcle con la profesional, puesto que sus «amigos» trabajan en la misma oficina. La forma perfecta de construir mentalidad de siervos. A nadie se le ha ocurrido en serio dejarles libertad para irse a casa cuando terminen el trabajo? Seguro que si, pero eso implicaría más trabajo para los managers y jefes. Un problema similar pasa con el trabajo remoto.

En cualquier caso, esos puestos me parecen innecesarios y anti-productivos. Esta mañana he decidido escribir esto por el descubrimiento de un proyecto en Github que extrae datos de facturas de forma automatica usando machine learning. Un paso más para la automatización de recursos humanos? Me ha recordado también el último trabajo de oficina que tuve. Había un concurso cada mes en que se plantean mejoras para la eficacia de la empresa y sus procedimientos y daban premios a las mejores propuestas que, normalmente, se intentaban implementar. Durante meses, vi el tipo de proyectos que ganaban y sabía que el nivel no era muy alto. Propuse una mejora para el recuento de horas. Básicamente todos los meses había que introducir las horas trabajadas en un programa y cada mes se recibe el mismo mail, varias veces, desde HR para corregir errores. El problema era que lo mandaban a toda la empresa, no solo a quienes tuviesen que corregirlo. La propuesta era hacer una macro en Excel (que era lo que usaban) para sacar la lista de los que tenían que corregir algo y enviar solo esos mails, ahorrando un estimado de 400 horas al año solo en ese edificio. Gané.

Lo siguiente fue un mail a toda la empresa de la mujer que llevaba ese asunto, ofendidísima que se cuestionase su trabajo y diciendo que lo de las macros era muy sencillo y no necesitaba que nadie se lo propusiese. Pero nunca lo habia implementado… Básicamente, se dio cuenta que su pereza y falta de profesionalidad había sido mostrada en público y no le gustó, claro. Este era un caso en que hay un puesto que no produce más que externalidades negativas, tiempo perdido y spam en el correo.

Yo me fui a la semana o así, con mis cheques regalo. Estoy seguro que nunca mejoraron ese proceso. Porque hay muchos trabajos incluso en empresas de IT que se siguen haciendo de forma ineficiente y «a mano». Y da vergüenza, la verdad. Así son las cosas y esas personas defienden su feudo, por supuesto. Pero creo que es una batalla perdida y harían mejor en intentar mejorar y eventualmente, cambiar su trabajo hacia algo que no se pueda automatizar fácilmente. Esa es la única opción a medio plazo.

Seguridad, Riesgo y Exito

En medio de la crisis del coronavirus (COVID-19 para los lectores del futuro) releyendo un libro poco conocido pero probablemente de los verdaderamente buenos de autoayuda… de algún tipo.

Como ha cambiado tu vida con el coronavirus y el estado de emergencia? Por primera vez en la vida has tenido teletrabajo mas de un dia seguido? O tal vez vacaciones inesperadas… Mi vida diaria ha cambiado prácticamente nada, aparte de no tener gimnasios abiertos o actividades fuera de casa. Porque desde hace meses trabajo de forma remota. Pero esta entrada no trata de lo genial que es esto, sino de los sucesos y decisiones que me han llevado a tener estas condiciones de trabajo y de vida.

Estaba releyendo el libro que menciono al principio, The Connection Algorithm. Un libro muy interesante que quizá es producto de los tiempos que vivimos, por lo que seguramente no será un clásico que pase la prueba del tiempo. Pero las vidas humanas no se miden por épocas, sino por décadas. Es un libro de autoayuda en el sentido en que puede serlo 12 Reglas para la Vida: no se trata de ideas y conceptos de patio de colegio, con clasificaciones de personas según personajes de algún cuento ni ideas simplistas y con poca profundidad. Es un libro sobre como orientar la vida propia en el contexto en que nos movemos hoy en día, en la realidad que habitamos. Pero planteando ideas profundas sobre cómo enfocar nuestras decisiones y el camino que tomamos.

Y leyendo estaba cuando me he visto obligado a escribir esto, si quería dormir un poco al menos. Cómo he llegado al punto en que mi vida apenas se ve afectada por un estado de emergencia? Qué decisiones he tomado y, sobre todo, en base a qué criterios, que me han llevado a tener un trabajo que me encanta, remoto y que me permite compaginar deporte diario, cocinar mi propia comida, hacer las tareas típicas de la vida y tener más tiempo libre que energía para usarlo completamente?

Esta idea se insinúa en el libro desde la introducción pero se especifica bien pronto: toma las decisiones en base a lo que te apasiona o te atrae irresistiblemente. Dicho así, puede ser cualquier cosa, incluso las opuestas a las que el libro recomienda. Para aclararlo mejor, la idea es tomar las decisiones en base a lo que te apasiona. Esta regla no lleva necesariamente a un trabajo remoto, bien pagado y con cientos de horas de tiempo liberado. Pero sí tiende a llevar a una vida que no amarga, una vida en la que levantarse un lunes por la mañana no se siente como una pesada losa, como la marca de Sísifo indicando que hay que empezar de nuevo el proceso de empujar la roca colina arriba solo para llegar al breve momento de felicidad momentánea del fin de semana antes de volver a empezar.

Creo que el error principal que asumimos en la sociedad actual es que el trabajo, la principal obligación humana que lleva más tiempo, ha de ser desagradable, o aburrido, o desesperante. Y que por eso el fin de semana, o las vacaciones, son la recompensa que nos hemos ganado. Como el preso que por sus servicios en la cárcel, o su trabajo en la misma, se gana un pase de un día. Y como comenta el libro (y otros autores modernos en este tipo de literatura) es un error que solo lleva a la infelicidad permanente. A la espera eterna de esa esquiva felicidad momentánea, de ese viaje de una semana donde damos rienda suelta a nuestros deseos más superficiales, sin disfrutarlos realmente puesto que en poco tiempo estamos más cerca de la vuelta. Esos últimos días de vacaciones, como un domingo con muchas horas, donde aún somos «libres» y podemos hacer lo que nos plazca, pero no lo disfrutamos porque notamos como se nos va de los dedos a medida que se acerca la medianoche.

Como sabréis, si habéis leído algún libro de autoayuda y de los que prometen la felicidad con «positive thinking», el camino ha de ser lo que se disfruta. Pero no porque uno decida que ese trabajo aburrido que no nos interesa en absoluto, que sentimos que es innecesario, es realmente interesante. Ahí es donde fallan esos gurús. La clave no es decidir con mucha fuerza de voluntad y tesón que la vida que tenemos es la que queremos. La clave es ir construyendo la vida que realmente queremos con las decisiones que tomamos. Incluso, y esto es lo difícil, haciendo sacrificios a corto o medio plazo con el fin de enfocarnos a nuestro objetivo a largo plazo.

Sin embargo, es difícil. Muchos dirán que es difícil saber qué le apasiona a una persona, incluso para ella misma. Me atrevo a afirmar que esto no es cierto. Solo hay que ver qué es lo que hace esa persona en su tiempo libre, a qué actividades suele dedicarse o qué cosas le hacen concentrarse hasta perder la noción del tiempo. Incluso si alguien solo dedica su tiempo libre a jugar videojuegos, puesto que seguramente un trabajo en diseño, guión, programación o incluso producción de videojuegos sea algo que le haga levantarse con ganas de comenzar un lunes. Sí puede ser cierto que lo complicado es encontrar el modo de que alguien pague por algo que me apasiona hacer, en ocasiones, tendrá que estar relacionado, como en el caso de los videojuegos. Pero ese no es, en mi opinión, el mayor reto a que se enfrenta una persona que se siente infeliz o atascada en su vida, sin ver una salida.

El mayor desafío es enfrentarse al miedo. A la zona de comfort, salir de la Zona Gris o, como la llama el autor del libro, Zombieland.

Como Salir de la Zona Gris

Una vida segura, con rutinas, con un trabajo de 8 a 3 que no es muy terrible. No hay mucho estrés, deja algo de tiempo libre para deportes y aficiones y, en muchas ocasiones, hay tan poco que hacer que podía leer o estudiar lo que me apeteciese. En esa situación estaba yo hace 7 años. No hay un motivo por el que dejarlo, mi salud no peligraba puesto que no había presión y tenía más tiempo libre que la mayoría de gente que conocía entonces. Además, tenía asegurado otro año más en el que formarme y estudiar con todo ese tiempo libre, para conseguir el siguiente.

Sin embargo, recuerdo ese año como si hubiese sido solo un mes pero muy largo. Interminable. Aparte de los partidos y entrenamientos con el equipo de rugby, no recuerdo nada especial de ese periodo, nada reseñable. Porque no hubo nada. Simplemente me dejaba llevar. Y los lunes eran horribles, pero nada fuera de lo habitual.

Y ese era y es el problema de estas situaciones. Nada está especialmente mal, pero nada está bien. Mi experiencia es que cuando llego a ese punto, ese aburrimiento, ese dejarme llevar infecta todas las facetas de mi vida. Con tanto tiempo libre, apenas estudiaba o leía, quitando el rugby, el resto de la semana volvía a casa del trabajo y no hacía mucho más que lo imprescindible para seguir con la rutina. Y creo que esa es la trampa: acababa sintiéndome en una rueda de hámster, sin objetivo ni destino a la vista, esperando que llegase el fin de semana para jugar el partido correspondiente (el mejor momento de toda la semana) y salir de fiesta con amigos. Sin más objetivo que «olvidar» el resto de la semana. Y por eso los lunes son horribles, porque es una señal alta y clara de que no hay metas ni objetivos marcados. Así que, más aterrorizado de lo que era capaz de admitir en aquél momento, me monté en un avión y me marché a otro país. Pero de eso ya hablé aquí.

La clave era que escapé de la zona Gris, no por falta de miedo, sino por negarle el poder de tomar las decisiones. Quizá fuese más que no veía un futuro muy prometedor, pero las historias se cuentan desde el presente recordando el pasado.

Lo que quiero decir es que esa idea, tomar decisiones no en base a la seguridad a corto plazo, al «sentido común», sino a ese escozor interno, esa desazón que te dice cada día, en momentos inesperados, que esto no está bien. Que hay que hacer algo. Aunque el miedo a la incertidumbre y, sobre todo, al fracaso, se oyen más fuerte.

Esto me lleva al momento en que decidí saltar otra vez y que me llevó a hoy, a un trabajo remoto y un estilo de vida que aún estoy aprendiendo a usar en todas sus posibilidades. Desde que llegué a este país, he cambiado de trabajo varias veces. En ocasiones, despidiéndome de un trabajo sin tener otro en el que aterrizar (aunque estando el paro en niveles absurdamente bajos, no es algo muy atrevido) al darme cuenta que había aprendido todo lo que me interesaba, y solo quedaba lo aburrido, lo gris. Sin embargo, el último salto si fue desde una posición muy parecida a la que me trajo a este país.

Me surgió la oportunidad de ser contratado como independiente, como autónomo, para una startup de tecnología que quería tener presencia en Europa. Buen sueldo y mucha más libertad horaria que nunca (casi full-remote), pero teniendo que declararme contractor, con lo cual adiós a indemnización por despido, diferentes impuestos y sobre todo, incertidumbre sobre el futuro de la empresa. No fui el único que recibió oportunidades similares por parte de alguna otra empresa del estilo. Pero solo dos aceptamos el riesgo.

Y ha salido muy bien, para ambos en empresas diferentes. Podría no haber sido así. Y aún así, estoy convencido que habría sido la decisión correcta. Un intento de conseguir que la vida sea interesante de lunes a domingo es aceptar desafíos, no solo en lo profesional. Y fracasar en ellos es una posibilidad, mayor cuanto mayor es el desafío. Pero defiendo que lo importante, salga como salga la aventura en cada caso, es que siempre se crece, se mejora o se aprende.

Outlier

En el momento en que mi colega y yo tomamos la decisión de marcharnos, de aceptar las respectivas oportunidades, nos enfrentamos a una reacción bastante desconcertante en su momento por parte de el resto de compañeros. Al comentárselo, esperaba algún comentario como «es una locura» o «piénsatelo bien», pero poco más. Lo que ocurrió es que muchos de ellos dedicaron tiempo y momentos de café para razonar, justificar y convencernos de que, en realidad, no estábamos tomando una buena decisión. Los argumentos no eran muy sólidos, en cualquier caso, cosas como que iba a ser difícil encontrar otra empresa con gente tan maja y con tan buen rollo como los que había en esa en particular. También que las startups y empresas tecnológicas solían despedir a gente sin previo aviso de un día para otro, o que en realidad ya estábamos en una empresa que hacía cosas de tecnología muy interesantes y, encima, con gran seguridad laboral y condiciones excelentes.

Ninguno se sus argumentos resultaba razonable para mí. Que la gente sea maja en una empresa es un extra, pero yo no voy 8 horas todos los días a una oficina para hacer amigos. Voy por el sueldo a fin de mes o, posteriormente, por el interés en el trabajo en particular. Aunque está bien encontrar gente con quién desarrollar amistades en el trabajo, no es un motivo para anclarse a uno que te quita la vitalidad a base de aburrimiento. Ser despedido de un día para otro? Es un riesgo, pero con el bajo paro que había, no era un problema encontrar trabajos (aquí la suerte de que esta fuese la situación, jugó también su papel, desde luego).

Y lo de la tecnología innovadora de la empresa? Cierto, pero ese tipo de proyectos eran externos. El nuestro era pulir detalles del trabajo interesante que hacían otros. La conclusión que se puede sacar de estos argumentos era que tenían miedo de intentar encontrar algo mejor, un trabajo donde ellos hiciesen la parte interesante, por si fracasaban. También tenían miedo al cambio.

Y por qué eso les haría intentar convencernos de que no era una buena idea? de que estábamos cometiendo un error? Porque no les interesaba convencernos a nosotros, sino a ellos mismos. Según fui descubriendo, muchos de ellos debían sentirse como me sentía yo, frustrados por un trabajo que apenas les ocupaba 3 horas de las 8 que había que estar en la oficina. Una realidad que contradecía la imagen que se proyectaban a ellos mismos, de tener un trabajo interesante, de ser un profesional haciendo cosas interesantes y apasionantes. Y estábamos diciéndoles a la cara que preferíamos asumir todos esos riesgos, sumado el del fracaso si no estábamos a la altura del nuevo trabajo, que seguir engañándonos cada día, convenciéndonos que todo iba bien. Ese era nuestra razón: el trabajo allí era aburrido, vacío de interés. El problema era que ellos sentían lo mismo. Es decir, su pasión y sus intereses no coincidían con lo que hacían la mayor parte del tiempo.

Así que nos convertimos en outliers, extraños y, hasta cierto punto, molestos. Hasta el momento de marchar por última vez, y tras esas conversaciones de motivos y razones, ninguno volvió a sacar el tema. Dos meses sin volver a mencionar el tema y, en ocasiones,  evitándonos en la oficina. No por estar enemistados, sino por evitar mirar de frente al elefante en la habitación: que ellos no estaban siquiera abiertos a nuevas oportunidades por miedo al fracaso.

Hay una puerta, una oportunidad que se abre de salir de un trabajo o una vida que te mata día a día. Pero para encontrarla, primero hay que mirarse al espejo y saber si estamos donde queremos estar. Si la respuesta es no, hay que encontrar la respuesta a «donde quiero estar, qué quiero hacer». Y luego buscar puertas de salida. Aparecerán incluso donde antes no las veías.

Ya es un poco tarde y he soltado mi pildorita de «autoayuda barata». Yo me puedo ir a dormir tranquilo. Y tu, si es que hay alguien ahí, deberías considerar leer el libro. The Connection Algorithm. Quizá no te cambie nada, ni te parezca interesante. En ese caso, tal vez no lo necesitabas en primer lugar. Pero como reza el nombre de este blog, fracasar no es lo peor que puede pasar.

Enlaces de Interes

Como muchos otros blogs, voy a empezar a publicar recopilación de artículos y enlaces que me han parecido interesantes. Siempre que leo algo que realmente me parece interesante, pienso en compartirlo en el blog (en FB lo hago a veces, pero cada vez me gusta menos la dinámica que ocurre en esa red) haciendo una entrada comentando o algo similar. Pero internet está llena de cosas interesantes y no siempre tengo tiempo o bien, no tengo nada relevante que añadir. Asi que mejor soltar enlaces y algun breve comentario.

Sobre seguir las reglas y desperdiciar la vida. Es relevante hoy en dia (probablemente siempre lo fue) y me toca de cerca, puesto que tuve una revelacion parecida cuando llegue a los 30: desperdiciar los 20 y luego ir contrarreloj.
Este tio tiene un blog y una newsletter muy interesante, sobre deporte y salud. De hecho, tengo un pequeno script en google apps que descarga los mails a documentos en GoogleDocs, porque el ritmo de correos y contenido es enorme.

El periodismo y las noticias son irrelevantes:
http://www.dobelli.com/en/essays/news-diet/?fbclid=IwAR1wggA0S_wUFSCDVGczr01AhbzJmDA2uHWwEEUEYw6LXTdM40nzuRjow7Y

Confirmando los puntos del articulo anterior, una muestra de un periodista inútil y el efecto que pueden tener en la ciencia:
https://elfuturoqueviene.com/2018/12/10/periodistas-contra-galileo/?fbclid=IwAR0OLd-lsaIntCoXLKA_W1ROaiFq_sBA89ana7e7PZlFzFRiH6IkEu1rqSs

Aquí no comento, que cada uno saque sus conclusiones:
https://thefederalist.com/2018/12/11/the-feminist-life-script-has-made-many-women-miserable-dont-let-it-sucker-you/

Cosas que son, sin quererlo, Turing-completas. Vamos, que pueden emular cualquier máquina de Turing):
http://beza1e1.tuxen.de/articles/accidentally_turing_complete.html

Medicamentos y Comportamiento

Esta entrada es para compartir (y guardar para el futuro) un artículo sobre los posibles efectos no estudiados de medicamentos en el comportamiento de las personas. En los últimos años han ido apareciendo estudios conectando cambios apreciables en la salud de la población, con efectos secundarios no esperados del uso de medicamentos por parte de la población general. Y se han acogido con demasiado escepticismo, incluso por la comunidad científica. En el artículo dice la investigadora que está trabajando en este estudio:

But Golomb’s most unsettling discovery isn’t so much the impact that ordinary drugs can have on who we are – it’s the lack of interest in uncovering it. “There’s much more of an emphasis on things that doctors can easily measure,” she says, explaining that, for a long time, research into the side-effects of statins was all focused on the muscles and liver, because any problems in these organs can be detected using standard blood tests.

Sin embargo, puede que tengamos varios problemas derivados de esto.  El artículo en particular se centra en el efecto en el comportamiento de bajos niveles de colesterol.  Esto se da en pacientes que toman algún tipo de medicación que reduce esos niveles, ya sea como efecto buscado o como secundario. Esto engancha con algo que ha venido siendo más aceptado recientemente respecto a la alimentación: las grasas y el colesterol no son un problema en sí mismos, sino el desequilibrio general de la alimentación.

En investigación farmacológica, la tendencia parece haber sido centrarse en los efectos fisiológicos e ignorar completamente los efectos en el comportamiento, de los que parece que no se sabe nada:

This is something that Dominik Mischkowski, a pain researcher from Ohio University, has also noticed. “There is a remarkable gap in the research actually, when it comes to the effects of medication on personality and behaviour,” he says. “We know a lot about the physiological effects of these drugs – whether they have physical side effects or not, you know. But we don’t understand how they influence human behaviour.”

Aunque es entendible que no se supiese que se puede producir este tipo de cambios, el problema puede ser el dinero. Cuesta millones desarrollar un medicamento, sin saber si alguna vez saldrá al mercado. Por lo que seria posible que de forma mas o menos inconsciente, se decidiese ignorar esos efectos que alargarán los estudios y los desarrollos de los mismos.

Sin embargo, parece un problema bastante más complejo y grave de lo que se piensa, ya que se encuentran efectos inesperados en medicamentos tan comunes como el paracetamol:

Mischkowski’s own research has uncovered a sinister side-effect of paracetamol. For a long time, scientists have known that the drug blunts physical pain by reducing activity in certain brain areas, such as the insular cortex, which plays an important role in our emotions. These areas are involved in our experience of social pain, too – and intriguingly, paracetamol can make us feel better after a rejection.

And recent research has revealed that this patch of cerebral real-estate is more crowded than anyone previously thought, because it turns out the brain’s pain centres also share their home with empathy.

Hay que darse cuenta que lo que describe NO ES UN EFECTO secundario como tal, sino un efecto inesperado, del resultado de tomar el medicamento. Es decir, el mismo proceso que hace que reduzca el dolor físico, reduce la empatia, ya que parece ser mediada por el mismo sistema que el paracetamol afecta.

Un punto relevante de esto es lo que comenta el mismo investigador:

“I’m not entirely junior anymore as a researcher, and to be honest, this line of research is really the most worrisome that I’ve ever conducted,” he says. “Especially because I’m well aware of the numbers [of people] involved. When you give somebody a drug, you don’t just give it to a person – you give it to a social system. And we really don’t understand the effects of these medications in the broader context.”

Esa es la clave. Porque tal vez un efecto como la reducción de la empatía en un individuo, resulta compensado de sobra por el efecto principal del medicamento que reduce una dolencia física. Pero cuando eso se produce a gran escala en una sociedad, entramos en sistemas llamados complejos, donde una acción puede afectar muchas partes del mismo, en ocasiones de forma poco obvia o directa y los resultados son dificiles de predecir o entender.

Recomiendo leer el articulo entero y, como extra, el blog Slate Star Codex, de un psiquiatra que explica y comenta muchos de estos temas y otros relacionados con la salud mental, física y el efecto en la sociedad. Como comentario final, este párrafo del articulo ayuda a poner las cosas en perspectiva también:

At this point it’s worth pointing out that no one is arguing that people should stop taking their medication. Despite their subtle effects on the brain, antidepressants have been shown to help prevent suicides, cholesterol-lowering drugs save tens of thousands of lives every year, and paracetamol is on the World Health Organisation’s list of essential drugs because of its ability to relieve pain. But it is important that people are informed about any potential psychological side-effects.

Porque lo cierto es que es así. El problema es que hay que saber lo antes posible si los efectos positivos compensan los negativos.

Cosas en la Red

  • Con todo el tema de la discriminación a la mujer y la cantidad ingente de estudios que tratan de las desigualdades percibidas, resulta curioso ver que ciertos estudios de hace unos años sobre los que se basa esta idea, eran como poco, de dudosa calidad o sin resultados significativos. Aunque esto explicaría la tendencia a defender las cuotas como política en lugar de las selecciones ciegas, que era la idea que molaba en los 2000.
    https://statmodeling.stat.columbia.edu/2019/05/11/did-blind-orchestra-auditions-really-benefit-women/
  • La Antártida registró récords de cantidad de hielo en 2014, y esto se pasó por alto, o al menos, no recuerdo haberlo oído. El clima está cambiando pero cada vez tengo más claro que no entendemos bien cómo ni porqué, y que la matraca con el calentamiento global antropogénico es política y económica, nada que ver realmente con el clima.
    https://www.nasa.gov/content/goddard/antarctic-sea-ice-reaches-new-record-maximum.
    Lo interesante de este hecho es constatar que la dinámica del polo norte y la Artántica son opuestas, según parece. Lo que me confirma la idea que, a pesar de todo el bombo alarmista y todos los modelos que dicen «el 10 años nos morimos» desde hace décadas (el famoso documental de Al Gore es de 2006, hace 14 años, y ha fallado en todo si no recuerdo mal), es por otros intereses y no están realmente basados en datos ni ciencia. Cabe recordar aquí escándalos como el Climategate, donde se descubrió que los científicos del IPCC manipulaban los datos para ajustarlos a sus hipótesis.
  • Inteligencia Artificial: este tipo que es un experto en inteligencia artificial y lleva tiempo diciendo que vivimos en una burbuja de expectativas respecto a la IA… y que va a explotar.
    https://blog.piekniewski.info/2019/05/30/ai-circus-mid-2019-update/
  • Las ideas inviables de Musk y como lleva años montado en el hype: https://humantransit.org/2018/12/elon-musks-tunnel-it-doesnt-scale-so-it-doesnt-matter.html
  • Autismo: hay una correlación entre familia con alto IQ y posibilidades de tener autismo. Pero las cosas no son tan obvias como parecen, ni los autistas son todos altamente inteligentes. https://slatestarcodex.com/2019/11/13/autism-and-intelligence-much-more-than-you-wanted-to-know/

El Fin de la Ensenanza. Ideas sin cerrar.

Cuál es el objetivo de la educación formal? Cuál es el rol del profesor dentro de la educación teniendo en cuenta el objetivo anterior? Estas son las dos preguntas fundamentales que hay que plantearse a la hora de evaluar el desempeño del sistema educativo.

Por desgracia, lo que se ve en los medios e instituciones es una ausencia total de reflexiones sobre estas cuestiones. Los análisis sobre la educación muestran que la misma esta fallando en sus objetivos, bajando el nivel de conocimientos y con indices de fracaso escolar enorme. Las soluciones que se proponen están constreñidas a la estructura y diseño del sistema tal y como esta, hablando de la falta de profesorado, sus malas condiciones laborales, la falta de recursos o la poca cantidad de horas lectivas para determinadas asignaturas. Todos esos análisis son ciertos, si uno considera que el sistema esta adaptado a la actualidad y sigue siendo funcional. Pero en esos estudios y análisis ni siquiera considerar que… quizá este anticuado y no se haya adaptado al mundo moderno.

Lo cierto es que los sistemas educativos de Occidente están claramente desfasados y fuera de su tiempo. Cuando tenían sentido? Cuando encontrar información, libros y conocimientos fiables era difícil o imposible, dependiendo del nivel social o económico. Hacia falta asistir a colegios e universidades para poder acceder a contenido y conocimiento que no era sencillo de explicar ni distribuir (artículos científicos, libros especializados). También para poder contactar con personas con experiencia en la materia a estudiar… estos eran los profesores, gente con experiencia real que dedicaban una parte de su tiempo a educar. Sigue siendo necesario este sistema?

El Trabajo del Futuro (para algunos)

Muchas novedades desde que escribí la ultima entrada en este blog. Aunque he publicado después de entonces, eran borradores prácticamente acabados. Pero escribir, lo que se dice escribir, no he escrito mucho. Así que vamos a ver como lo hago.

Este blog originalmente lo abrí cuando empezaba a establecerme en Praga y comenzaba la ola de cientos de gurús explicándote como ser exitoso como ellos, como montarte tu negocio de forma independiente y hacerte rico sin currar. Ya hablé de ellos en esta entrada. Sin embargo, si que me metí a crear un blog (Rugby de Calle, se llamaba la criatura) con un amigo, con la idea de descubrir si podíamos monetizarlo. Fue interesante, aprendimos mucho, pero no había opciones de sacar dinero. O no supimos encontrarlas.

En cualquier caso, mi mentalidad en la época era «arriesga para conseguir lo que quieres» y si fracasas, algo habrás aprendido. Muy cierto.

Al final, parece que esa estrategia da sus frutos. Tras mucho esfuerzo, he conseguido un trabajo remoto. Antes de lo que me planteaba. Y de eso voy a hablar. Para ser sincero, no lo busque, sino que me lo encontré de repente. Supongo que la diferencia era que estaba abierto a posibilidades diferentes de trabajo en oficina, no me eche para atrás cuando me dijeron que tenia que registrarme como autónomo (aunque en Rep. Checa esto es bastante sencillo y no muy caro) y que estaba deseando trabajar en un entorno de startup.

Ha sido casi un año trabajando en la empresa, en ocasiones con sesiones maratonianas de trabajo cuando había que lanzar a producción código que llevaba escribiendo meses, pruebas, tests… Quizá hay quien piense que vaya negocio, ser remoto pero pringar como un esclavo. Pero en serio, no se ha sentido así en ningún momento. Quizá el saber que algo creado por mi va a salir a producción hace que lo vea como un proyecto propio, no como un trabajo mas. Pero vayamos por partes.

Trabajar Remoto

En esto hay opiniones enfrentadas. Se dice que trabajando desde casa (o desde donde sea) uno se aísla, socialmente se queda fuera y que termina siendo un problema personal. También, que al trabajar desde casa es mas difícil separar trabajo de vida personal, perder hábitos saludables como la higiene, y convertirse en un ermitaño. Y por ultimo, que trabajar así hace imposible el trabajo en equipo, la conexión con los compañeros y en general, crear ambiente de trabajo.

Otros dicen que es la felicidad, el destino final, la ultima barrera. Que trabajar en oficina, o presencial, es del siglo pasado, que es historia (o debería) y que todo el mundo tendría que aspirar a trabajar remoto.

Personalmente soy mas de la segunda opinión, pero hay que matizar cosas. Empecemos por los argumentos de los que no lo ven claro. Trabajar remoto plantea desafíos que no están presentes en los trabajos presenciales.

El principal argumento que se usa es el de aislarse del mundo de forma inevitable. Bien, eso depende de la persona y del esfuerzo que uno ponga en tener una vida social activa. El problema es que creo que mucha gente se ha acostumbrado a conocer gente a través de entornos donde tiene la obligación de asistir. Primero fue el colegio, luego la universidad si acaso, y por ultimo el lugar de trabajo. Por tanto, piensan que si pierden esa conexión con otra gente, no hay forma de conocer nuevas personas. Pero vivimos en un mundo en que hay grupos online para conocer gente, compartir actividades deportivas o de ocio, idiomas… y todos esos grupos son perfectos para conocer gente. Aparte de los amigos que traigamos ya de antes.

Requiere mas esfuerzo, porque no estamos acostumbrados a ir a un evento donde no vamos a conocer a nadie en absoluto pero tenemos que socializar. Hemos olvidado como lo hacíamos de pequeños, y no tenemos muy claro como actuar. Hay que salir de la zona de comfort, una zona donde siempre hay alguien que nos presenta a otras personas. Sin embargo, poniendo algo de esfuerzo, llegamos a un punto en donde es muy sencillo. O al menos, no es traumático o difícil.

Tras este argumento, la respuesta mas habitual es que después de trabajar estamos cansados y agotados como para enfrentarnos a esa situación muy a menudo, y apenas tendremos esas oportunidades. El problema es que se plantea de forma errónea, desde el punto de vista de trabajar en la oficina. Visualizan algo similar a un día normal de oficina, que si sumamos la media hora o mas de transporte para ir y venir, el estar obligado a unas horas diarias fijas aunque hayamos acabado el trabajo, comer fuera, etc, pues resulta que al llegar a casa estamos agotados y solo apetece ver algo en la tele, leer o cualquier otra actividad relajante dentro de casa. Eso dejando de lado el cumplir con las obligaciones habituales: comprar comida, cocinar, limpiar la casa, hacer gestiones…

Sin embargo, el cansancio que uno trae a casa de la oficina es cansancio mental debido a todas esas incomodidades diarias. Trabajando desde casa todo cambia. En primer lugar, desde que nos levantamos hasta que podemos ponernos frente al ordenador, pasa media hora como mucho (ducha, vestirse, un café para despertar). Obviamente, es peligroso despistarse con las noticias o la tele, pero si nos ponemos serios, en media hora estamos frente al trabajo pendiente.

Por otro lado, se olvidan que los frecuentes descansos en la oficina para ir a tomar un café, charlar con compañeros o echar un cigarro para aquellos que fumen, podemos dedicarlos en poner la lavadora, bajar a comprar eso que nos falta para comer o simplemente leer un poco en el sofá. Si hay que ir al banco a hacer gestiones, se puede usar alguno de estos descansos, o comprimir varios en una pausa mas larga.

Lo que quiero mostrar es que la diferencia con trabajar desde la oficina es que desde casa uno se puede quitar todas esas molestas tareas, pequeñas cosas pendientes que nos esperan al volver del trabajo y que pueden agotarnos mas.

Trabajar desde la oficina

Habiendo visto lo anterior, este apartado es esencialmente lo mismo, pero viendo las partes positivas de ir a una oficina.

En general, es más fácil crear conexiones personales con la gente del mismo equipo. Es cierto que no todo el mundo va a caernos bien, pero será más sencillo encontrar aquellos que sí nos caen bien y abrir nuevas amistades. Aunque opino que es algo secundario, como se habrá notado en el apartado anterior. Lo cierto es que puede ayudar a evitar dedicar mucho esfuerzo en socializar. Depende de la persona, esto puede ser algo netamente positivo.

Las diferencias entre vida laboral y personal son muy claras. A pesar de lo dicho anteriormente, que personalmente no he sentido que mi vida personal ha desaparecido mezclada con la laboral, se deben dar unas ciertas condiciones para que funcione. Básicamente que te guste mucho o te interese de verdad tu trabajo, que esté bien organizado (no te sobrecarguen de tareas) y la empresa entienda el trabajo remoto y sus dinámicas. Esto no es tan sencillo de conseguir, por lo que la ventaja de la oficina es que queda muy claro cuando están sobrepasandote de trabajo, cuando echas horas extra y cuando no. La separación entre laboral y privado es muy clara.

Y luego el hecho de empezar el día saliendo de casa para ir a la oficina, facilita el que después del trabajo hagamos más actividades como ir al gimnasio o quedar con gente. Una vez fuera de casa es más sencillo romper la pereza o el cansancio.

Todos los trabajos? Cuál es el futuro?

Por último, la pregunta clave en este debate es: todos los trabajos o solo algunos? Es muy claro para mí que este tipo de trabajo solo vale para algunos tipos de empleo. Atención al público, manufactura, industria con maquinaria pesada, servicios… la mayoría requiere asistencia a un lugar concreto. En principio, el trabajo remoto solo sirve para trabajos que se puedan hacer frente a un ordenador conectado a internet. Aunque hay más de lo que la gente piensa, es cierto que no son todos.

Mi impresión es que cada vez habrá más trabajos remotos, sobre todo en IT y trabajos relacionados con la programación, diseño y artes gráficas. Y sinceramente creo que puede mejorar la calidad de vida de las personas. Por otro lado, hay una tendencia al alza también, muy relacionada con el trabajo remoto, que es ser autónomo o independiente y ser contratado por empresas para proyectos o periodos determinados. Esto significaría que tal vez la tendencia será, más que ser remoto como tal, el ser independiente e ir buscando diferentes contratos y acuerdos con empresas que necesiten de estos trabajos.

Que eso acabe siendo algo positivo o negativo a nivel global, ya no me atrevo a decirlo. Para mí, por el momento, me parece positivo. Habrá gente que no lo considere así, porque lo que se sacrifica a cambio es la estabilidad. Sin embargo, creo que la estabilidad como se entendía en los 80 y los 90, que entrar en una empresa significaba jubilarse en ella, ha desaparecido. Por lo que la cuestión es aceptarlo y adaptarse o tratar de combatirlo con políticas laborales que fuercen la estabilidad. Ese es un melón que prefiero no abrir en esta entrada, quizá en otra.

Trabajo Basura

No, no hablo de trabajo mal pagado o en condiciones precarias. Eso sería para otra entrada. En este caso vengo a compartir unos enlaces a artículos que me han llegado hondo. En esencia, los artículos ponen palabras a algo que yo venía sintiendo desde hace tiempo y es lo siguiente: hay muchísimos trabajos hoy en día que no producen nada, solo ocupan gente.

Esto podría ser algo útil en sí mismo, al estilo comunista en el que se creaban puestos no por su necesidad, sino para emplear a la población. O incluso en el sentido en que se formuló el Plan E de Zapatero, que consistía en contratar gente en paro para levantar calles y poner nuevas aceras, por ejemplo, sin un beneficio real más que la aparente solución temporal de sacar del paro de forma técnica a cierta cantidad de gente.

Sin embargo, la realidad no es así. Por un lado, contradice la idea común que se tenía de que en este siglo, con la automatización y la tecnología, podríamos tener jornadas laborales de 4 horas al día y el resto del tiempo libre. Esa utopía no se ha producido, sino lo contrario. Seguimos trabajando al menos 40 horas semanales de media (si no más), sigue habiendo trabajos precarios y mucha gente en el paro sin ingresos. Así que algo no cuadra.

Porque, qué son estos trabajos basura? En este artículo entra brevemente en ello. No es fácil definir un trabajo innecesario o inútil. En mi experiencia personal, las empresas grandes tienen una cantidad ingente de mánagers y coordinadores cuya única obligación es enviar y responder mails, organizar reuniones para decidir cuando organizar otras reuniones, y mánagers cuya misión es gestionar otros mánagers que a su vez gestionan a otros trabajadores. Serían estos puestos innecesarios?

Es difícil de decir. Porque he llegado a la conclusión que esos puestos aparecen por una necesidad de coordinar el funcionamiento de una corporación que puede estar presente en varios países y continentes, y eso es un follón tal, que uno termina inevitablemente añadiendo más y más capas intermedias de control. Quizá el problema es el enfoque que se le da al problema: de arriba a abajo. La sede central intenta controlar todo lo que se hace a nivel global, y hay tantos niveles de complejidad (leyes locales, características de productos en cada país, mentalidades de los consumidores, economía local…) que uno ha de ir agrupándolo en diferentes coordinadores si quiere tener un mínimo control. Sin embargo, si creo que el enfoque es erróneo y no produce resultados tan eficaces. Otra cosa es cómo hacerlo mejor.

Volviendo al tema principal. Sí, hay trabajos innecesarios e inútiles (ambas condiciones) y yo he estado en alguno de ellos o, en el mejor de los casos, he tenido que hacerlo de forma temporal. Como ejemplo concreto, en un trabajo de desarrollador de software, pasé varios meses sin leer, compilar ni escribir una sola línea de código y mi misión consistía en rellenar objetivos parciales que eran del tipo «El desarrollador conoce la existencia del código y confirma que entiende la tarea que hay que desarrollar», aunque la tarea en sí (añadir funcionalidad al código) no se inició hasta meses después. Y no hablo de una empresucha cualquiera, sino de una multinacional en un sector serio con mucha I+D. Al final, tomé decisión fue buscar pastos más verdes, al ver que mi trabajo como desarrollador sería, principalmente, escribir documentación, rellenar informes, enlazar requerimientos y arreglar algún error en el código cada 3 meses.

El asunto es complicado porque, cómo conseguimos que todo el mundo tenga un trabajo que le permita vivir bien, trabajar solo 4 horas y que su trabajo no sea inútil e innecesario? Por un lado, no creo que sea fácil organizar eso. Por otro, ni siquiera creo que sea posible. Y el motivo es feo de decir, pero real: hay mucha gente que simplemente tiene que depender de la sociedad para sobrevivir, y que esos trabajos rutinarios, de papeleo redundante y tareas repetitivas e inservibles, son las mejores opciones que tienen. Entre otras cosas, porque es difícil cometer un error catastrófico en un trabajo innecesario. Y este párrafo se malentenderá por muchos como que me considero en la cumbre de la inteligencia, o que creo que el resto del mundo es idiota.

Nada más lejos. Solo hago una observación sobre cómo veo la realidad. Y tampoco me estoy posicionando en la cima, puesto que no soy un genio. Pero es cierto que hay un problema en este debate y es que no se puede introducir el tema del coeficiente intelectual como elemento relevante. Pero lo es. Yo no soy capaz de desarrollar una nueva tecnología cuántica de ordenadores (que es un trabajo extremadamente útil y trascendente por sus implicaciones) porque no doy el perfil. Mi capacidad intelectual no llega al punto de poder aportar nada importante. Podría, por ejemplo, ponerles café a los científicos, y ahorrarles tiempo en otras tareas.

Así que la conclusión es que vivimos en una sociedad donde hay un montón de trabajos que son, en principio, innecesarios. Eso quizá los convierta en trabajos basura para algunos, porque no ven la utilidad del mismo y piensan que son simples y absurdos. Pero para otras personas pueden ser un buen trabajo. Eso depende de la ambición personal y, sobre todo, del concepto de trabajo que tenga cada persona. Aunque eso quizá lo dejemos para otra entrada.